La plataforma de streaming más importante del mundo prepara el cambio más profundo en su interfaz televisiva desde 2013. Según anunció horas antes de su presentación anual a anunciantes en EEUU, en pocos días quienes consumen sus contenidos desde los aparatos más grandes del hogar verán un diseño «más simple, más fácil y más intuitivo». Y esa experiencia será más atractiva para acoger campañas.
Los cambios visuales se sustancian en un nuevo aspecto más limpio, con navegación superior y atajos relevantes más destacados, además de recomendaciones más intuitivas y adaptadas al comportamiento de los televidentes. En esto último, la aportación clave la hace la inteligencia artificial, que potenciará el descubrimiento de contenidos y las búsquedas más refinadas.
Además, esa tecnología está detrás de implementaciones técnicas que optimizarán la señal que se ofrece en cada caso y en tiempo real. Y comprimirán los archivos para que los usuarios a los que dan servicio redes con menor velocidad puedan consumir películas o series en mejores condiciones que hasta ahora.
Lo previsto es el lanzamiento gradual de la experiencia tanto para usuarios que ven anuncios como para quienes no lo hacen. Pero una de las ventajas del nuevo diseño es precisamente que abre la puerta a una mejor monetización de los primeros, ya que la portada del servicio será más flexible y eso generará «muchos resultados excelentes para nuestros anunciantes también», según la directora de producto de Netflix, Eunice Kim.
La compañía prevé que la nueva experiencia en el soporte mayoritario de consumo permitirá una planificación publicitaria más flexible.
La profundidad e importancia del cambio vienen avalados por la estrategia de marketing de la plataforma, que habla de «la nueva Netflix». Y también por el hecho de que el anterior rediseño de este calado data de 2013, año en el que la compañía tenía en torno a 30 millones de suscriptores y estaba iniciando su modelo de producción propia.
12 años después acredita 10 veces más clientes y una capacidad significativa para generar éxitos internacionales producidos internamente. Y esa condición de líder en el sector puede anticipar cambios similares en las interfaces de otros servicios, que durante años han copiado la estructura de filas de títulos agrupados en torno a categorías variadas que popularizó Netflix.
Ese modelo ha sido revisado y optimizado en varias ocasiones en los últimos años pero a finales de 2022 se decidió internamente empezar a trabajar en un nuevo concepto, denominado Eclipse, por considerar que el vigente ya daba poca opción de mejora. Sobre todo en un contexto en el que el porcentaje de usuarios que inicia sesión sin tener una idea concreta de qué ver ha ido en aumento.













