Con fecha de inicio a 9 de febrero OpenAI ha confirmado que algunos usuarios con sesión iniciada en sus planes gratuito y de bajo coste (Go) de ChatGPT empezarán a ver anuncios en EEUU. A través de su blog corporativo ha comunicado el inicio de las pruebas, de cara a consolidar una vía de ingresos suplementaria para mantener esas versiones «rápidas y fiables» y ampliar el acceso a capacidades más potentes sin subir el precio inicial.
En esta fase de aprendizaje previa al escalado del modelo OpenAI se ha comprometido a que los anuncios no influirán en las respuestas que ofrece a sus usuarios. Y además serán fácilmente identificables porque asomarán separados del contenido orgánico y etiquetados como patrocinados.
Además, la compañía ha recalcado que el sistema será respetuoso con la privacidad, de forma que las campañas que aparezcan serán el resultado de cruzar las disponibles con los temas sobre los que se esté conversando con ChatGPT. En ese aspecto la segmentación será enriquecida eventualmente con las interacciones previas con el bot, que puede guardar un histórico a petición del usuario, así como con las reacciones previas a otros anuncios.
Y en todo caso los anunciantes no tendrán acceso a las conversaciones, historial o datos personales, solo recibirán métricas agregadas que en principio se centrarán en impresiones y clics. Si el usuario señala que tiene menos de 18 años o el sistema es capaz de inferirlo, no recibirá ningún impacto publicitario, y tampoco habrá campañas al lado de temas sensibles o regulados como salud o política.
La compañía se ha comprometido a respetar la privacidad de sus usuarios mientras abre la puerta a un posible negocio de 25.000 millones de dólares.
Por su parte, los usuarios podrán gestionar su experiencia publicitaria de diferentes modos: podrán descartar anuncios, ofrecer comentarios sobre ellos, averiguar por qué se le muestran esos en concreto, eliminar la información que se está usando para ello y hacer cambios sobre el grado de personalización. En caso de que quienes utilicen la versión gratuita quieran esquivarlos, podrán hacerlo a cambio de escribir menos mensajes al día.
A esta última alternativa se une la posibilidad de empezar a pagar por el uso de ChatGPT en sus planes Plus o Pro, que no mostrarán publicidad. De hecho queda por ver el eventual equilibrio de la nueva fricción entre el estímulo para empezar a pagar por el acceso al bot conversacional y la aceptación por parte de los usuarios para empezar a consolidar un negocio publicitario.
ChatGPT tiene actualmente en torno a 1.000 millones de usuarios semanales activos, y la compañía no ha revelado en los últimos tiempos cómo se distribuyen entre su versión gratuita y los diferentes planes de pago. Sobre el papel la primera concentra la mayor parte del uso y un analista de Evercore ISI calculaba recientemente que ese negocio podría alcanzar los 25.000 millones de dólares en 2030.











