España está siendo uno de los países que peor lo está pasando durante la pandemia, tanto en el ámbito sanitario como económico. Ello ha provocado que el mercado publicitario se resienta gravemente, con caídas de la inversión del entorno del 20% en 2020.
Sin embargo, la filial española de WPP, el grupo publicitario más grande del mundo, ha logrado resistir mejor que otros países de nuestro entorno, como Francia o Italia. Los ingresos de WPP en España, que es uno de los diez mercados más importantes para la compañía británica, han descendido un 10,2% en 2020 respecto al ejercicio anterior.
Aunque es un deterioro importante, el comportamiento de la filial española ha sido algo mejor que países comparables al nuestro, como es Francia o Italia, donde los ingresos del holding publicitario han caído un 14,7%. También ha superado a Reino Unido (-10,5%), país de origen de la compañía y segundo mercado más importante después de Estados Unidos, que ha decrecido tan solo un 5,8%.
El peor momento para la compañía fue el segundo trimestre del año pasado. En ese periodo, la caída en España fue del 17%, lejos de las situaciones presentadas en Francia e Italia, con desplomes en ambos casos de entre el 28% y el 29%.
En el tercer trimestre comenzó tímidamente la recuperación, aunque los ingresos de WPP en nuestro país volvieron a decrecer a doble dígito (-11,9%). Esta tendencia ligeramente positiva no se mantuvo en el cuarto trimestre, donde la situación sanitaria se volvió a agravar y, con ella, la facturación del grupo, que descendió un 12,8% en nuestro país.
La filial española de WPP ha batido a otros países de nuestro entorno, como Francia, Italia o Reino Unido.
A nivel global, los ingresos netos de WPP han caído en tasa interanual un 8,2%. Es prácticamente el mismo porcentaje de caída (-8,1%) que el que ha sufrido la compañía en Europa Continental. Es decir, España ha estado dos puntos por debajo del rendimiento de la región a la que pertenece.
En el pasado ejercicio, WPP se anotó unas pérdidas históricas de 2.900 millones de libras. Pero fue por el efecto contable producido por haber revaluado el valor en libros de varias de sus agencias históricas, tras el golpe sufrido por el COVID. Este factor tuvo un impacto negativo en las cuentas superior a los 3.000 millones de libras. Sin este efecto, las ganancias habrían superado los 1.200 millones de libras, un 19% menos.










