Es el contrato de publicidad exterior más importante del año e, incluso, de la década.
El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado los trámites para contratar a una empresa especializada que se dedique a la conservación y explotación publicitaria del Mobiliario Urbano de la ciudad. Actualmente, la capital catalana tiene 4.600 soportes instalados por toda la ciudad, entre marquesinas, mupis, paneles, sanitarios o columnas.
En los últimos nueve años, este servicio lo ha prestado Clear Channel, uno de los gigantes del sector de la publicidad exterior, que abonaba un canon anual de 13 millones de euros. Este contrato está apunto de terminar.
Para la nueva licitación, el Ayuntamiento de Barcelona ha elaborado unas condiciones económicas muy ambiciosas, en concordancia con el crecimiento que está experimentando la publicidad exterior en los últimos años.
Barcelona ha fijado un canon anual mínimo de 13,5 millones de euros y una duración del contrato de hasta 14 años.
Como ya informó este medio, el canon mínimo anual que ha fijado el Ayuntamiento para su próximo contrato de publicidad exterior está en los 13,5 millones de euros. Es casi el doble que en el anterior concurso de 2021 –establecido en 7,5 millones de euros-, aunque posteriormente Clear Channel pudo ofrecer hasta los citados 13 millones de euros para llevarse la cuenta.
Aunque el cambio más relevante respecto al anterior concurso es la extensión del contrato, que pasa de los cuatro años fijados en 2021 hasta los diez años, con la posibilidad de prorrogarlo otros cuatro años más. Es decir, las bases actuales del concurso establecen un periodo máximo de hasta 14 años de duración.
El Ayuntamiento de Barcelona pidió a un consultor especializado en la materia un estudio económico para certificar la rentabilidad del contrato propuesto.
Ingresos netos de 266 M€
De acuerdo con este informe, en los diez años fijos de contrato, el Consistorio estima unos ingresos netos de 266 millones de euros. Es decir, algo más de 26 millones de euros anuales de media. El volumen de negocio se eleva bastante a partir del segundo año gracias a la instalación de pantallas digitales, en sustitución de las convencionales.
De ahí habría que restar un canon en metálico de 147 millones de euros en los diez años de contrato y también los 22 millones en concepto de canon por prestaciones (mantenimiento y suministro de nuevos elementos). La inflación anual estimada es del 2%.
También hay que tener en cuenta unos costes directos de cerca de 48 millones de euros en el periodo de los diez primeros años del contrato y los 14 millones en gastos indirectos, así como las amortizaciones (6,8 millones de euros) y los impuestos (8,2 millones).
El Ayuntamiento de Barcelona proyecta unos ingresos de 266 millones de euros en los próximos 10 años y un canon de 170 millones.
Con todo ello en cuenta, el beneficio neto que obtendrá la concesionaria -según las estimaciones del Ayuntamiento de Barcelona- estaría en los 24,6 millones de euros de aquí a 2035. En los dos primeros ejercicios la compañía registraría pérdidas, pero a partir del tercero ya entraría en números negros. En el último año de contrato las ganancias ya serían de casi 4 millones de euros.
Con estas condiciones, el TIR (Tasa Interna de Retorno) de la concesión se establece en el 22%, que es adecuada al tipo de negocio, según estima el Ayuntamiento de Barcelona.
Ahora bien, este plan económico se sustenta con un canon mínimo de 13,5 millones de euros anuales. Pero la experiencia indica que las empresas de publicidad exterior que se presentan a estos concursos suelen elevar bastante esa cifra para conseguir ser finalmente las adjudicatarias. En ese caso, la rentabilidad se reduciría.
No obstante, no es fácil presentarse a este proceso de selección, ya que el Ayuntamiento exige una facturación mínima anual de 20 millones de euros. Y las empresas interesadas también tienen que acreditar que han prestado servicios similares por importe mínimo de 7 millones de euros en alguno de los últimos tres años. Grandes multinacionales como Clear Channel o JCDecaux cumplen con creces este listón, pero no hay muchas más que lo hagan.
Periodo de consultas
Actualmente, el Ayuntamiento de Barcelona está inmerso en un periodo de consultas antes de lanzar oficialmente el concurso público. La idea es que la nueva concesionaria comience a prestar sus servicios en el mes de mayo de este año.













