El Ayuntamiento de Barcelona ha vuelto a adjudicar a Clear Channel la explotación publicitaria de parte del mobiliario urbano de la ciudad condal, servicio que la multinacional lleva prestando desde el año 2016. Así se decidió la semana pasada en la Comisión de Economía y Hacienda del Consistorio.
La gran novedad respecto al anterior contrato -que ha estado vigente cuatro años- es la reducción del canon que Clear Channel debe abonar al Ayuntamiento de Barcelona cada año en el mes de octubre. Esta cuantía se reduce a los 13 millones de euros anuales, frente a los 15,5 millones que estaban fijados hasta ahora. Hay que tener en cuenta que la publicidad exterior ha sufrido un varapalo importante durante la pandemia, con reducciones de inversión de los anunciantes en este formato de hasta el 50%.
El inventario actual de los elementos de mobiliario urbano que se incluyen en esta concesión administrativa consta de 3.590 soportes. No obstante, para mejorar el parque mobiliario de Barcelona el contrato prevé que el contratista -en este caso, Clear Channel- tendrá que invertir un mínimo de un millón de euros al año, cantidad que es independiente al canon anual.
Como en la anterior ocasión, el contrato entre el Ayuntamiento y Clear Channel se extenderá un mínimo de dos años, aunque es prorrogable otros dos.













