Squirrel está decidido a agitar el sector publicitario a base de adquisiciones de agencias. El mes pasado sorprendió al mercado con la compra del 100% de las acciones de IKI Group, compañía que engloba las sociedades IKI Media, Fisherman y Pavlov.
Pero esta gran operación podría no ser la última de Squirrel este año en el sector publicitario. Su presidente, Pablo Pereiro Lage, aseguró esta semana en la Junta General de Accionistas que «de aquí a finales de año queremos seguir integrando nuevas compañías en el segmento de la publicidad para convertirnos en uno de los grupos publicitarios de referencia en el mundo».
Ya en la comunicación a la CNMV de la compra de IKI Group, Squirrel dejó entrever que está negociando nuevas adquisiciones en el sector publicitario. Y es que -como sí suele ser habitual- no reveló al mercado el importe de la compra «para no influir en diversas operaciones corporativas que se están negociando en la actualidad». Lo que sí se sabe es que la adquisición de IKI se financiará con fondos propios e intercambio de acciones.
En cualquier caso, con esta gran operación ya firmada, Squirrel es la primera red publicitaria independiente de capital español del mercado, según destacó Pereiro Lage.
Esta ha sido la primera operación de M&A de Squirrel en el sector publicitario. Aunque esta compañía ya gozaba de una buena base, al poseer en su perímetro agencias como Best Option Media y Squirrel Global Media.
En 2023, el segmento de Publicidad de Squirrel registró una facturación de 32 millones de euros, un 10% menos que en el ejercicio anterior; y un resultado neto de 3,2 millones de euros.
Con la incorporación de IKI, Squirrel da un salto en facturación hasta los 125 millones de euros, ya que el grupo recién adquirido superó los 92 millones en 2023. Y el beneficio antes de impuestos conjunto hubiera llegado a los 8,5 millones de euros el año pasado.
Tras la reciente compra de IKI, la compañía cotizada registra una facturación de 125 millones de euros y un beneficio de más de 8 millones.
Estas cifras exceden por mucho las previsiones reflejadas en el plan de negocio 2024-25, presentado por Squirrel hace apenas dos meses. En ese documento, la compañía de Pablo Pereiro Lage preveía llegar a los 46 millones de euros de facturación este año y a los 92 millones en 2025. De hecho, en esta hoja de ruta sostenían que su crecimiento iba a ser fundamentalmente orgánico.
Sea como fuere, además de un gran volumen de negocio, IKI aporta a Squirrel una plantilla compuesta por unos 130 profesionales, encabezados por Jordi Calvet y Manel Urquijo, que permanecerán en la compañía.
En el plan de crecimiento de la compañía también podría jugar un papel importante un inversor internacional, con el que Squirrel habría llegado a un principio de acuerdo para inyectar 120 millones de euros destinados a inversión y crecimiento, según reflejan las cuentas anuales consolidadas de 2023 presentadas a la CNMV el pasado mes de mayo. De materializarse este acuerdo, el grupo financiero entraría en el accionariado de Squirrel.













