De los Big Six publicitarios, el grupo Interpublic (IPG) es el único que presenta en el Registro Mercantil unas cuentas consolidadas en la que se recogen todas sus agencias, tanto creativas como de medios. Es, por tanto, una foto inmejorable para conocer el rendimiento de la compañía en su conjunto en España.
A diferencia también del resto de grandes grupos publicitarios, IPG puede presumir que en 2020 esquivó la crisis derivada de la pandemia, pues su facturación ese año creció un 13%, tras alcanzar los 360 millones de euros. Aumento muy destacado, sobre todo relacionándolo con el contexto publicitario del 2020, en el que la inversión de los anunciantes se desplomó un 18%.
No obstante, el rendimiento de la compañía fue desigual si se analizan sus dos principales líneas de negocio. Prácticamente todo el crecimiento que la compañía registró en 2020 es gracias a la parte de medios, denominada IPG Mediabrands y dirigida por David Colomer. De este pilar cuelgan agencias como UM o Initiative.
Esta división del grupo norteamericano reportó el primer año de la pandemia una facturación de 253 millones de euros. Es nada menos que un 23% más en el ejercicio anterior. De hecho, UM fue uno de los poquísimos ejemplos de agencias de medios que logró crecer en 2020. Lo hizo un 70%, hasta los 154 millones de euros.
El grupo McCann -que aglutina agencias creativas como la propia McCann o MRM- padeció un ligero descenso de su facturación (-4,6%), al quedarse en los 96 millones de euros (en 2021 volvió a superar los 100 millones). Por contra, la otra gran pata creativa –Lola Mullenlowe- sí creció (+5,6%), al llegar a los 16,9 millones de euros de facturación en España en 2020.
12 millones de euros en indemnizaciones
No obstante, pese al crecimiento del grupo en términos de facturación, IPG reportó pérdidas en España ese año. En este caso, el motivo fundamental fue el grupo McCann, que asumió un resultado de explotación negativo superior a los 9 millones de euros. Esto fue debido a un aumento extraordinario de los gastos de personal, que se dispararon hasta los 38 millones de euros en 2020, 10 millones de euros más que un año antes. Hay que recordar que en aquella época salieron varios altos directivos que llevaban muchos años en la compañía, caso de Félix Vicente, Mónica Moro, Gonzalo Sánchez-Taiz, Gregorio Corrochano o Ferrán López. En total, el holding dedicó 12 millones de euros en 2020 a pagar indemnizaciones, de los que 8,5 millones salieron de McCann.
Este agujero en el grupo McCann no pudo ser compensado con el resultado positivo de 4,8 millones de euros que registró IPG Mediabrands. Y es que el grupo en su conjunto acabó con un resultado negativo de 4,1 millones de euros y unas pérdidas netas de 3,6 millones de euros, cuando en 2019 los beneficios superaron los 6 millones.












