El viraje de prioridades de Meta desde su apuesta inicial por el metaverso hacia las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial se ha vuelto a saldar con despidos. En este caso 700 personas que trabajaban en Reality Labs, su área de realidad virtual y aumentada, han perdido su empleo coincidiendo con un nuevo programa de aumento de compensaciones para ejecutivos vinculados a la segunda tecnología.
Esta es la segunda reducción de plantilla de esa división en lo que va de año. Ya en enero más de 1.000 de los cerca de 15.000 trabajadores con los que contaba en ese momento fueron despedidos, también en un contexto de liberación de recursos para potenciar las capacidades de inteligencia artificial de la compañía.
Además la nueva tanda de salidas se anunció el mismo día en el que la compañía fue declarada culpable de dañar a una usuaria por su diseño adictivo en Instagram, lo que junto con otra derrota judicial en la misma semana abre las puertas a más causas de ese tipo. La excepcionalidad se completó con el anuncio de opciones sobre acciones para retener a seis directivos, una palanca que Meta no usaba desde su salida a bolsa en 2012.
Reality Labs ha venido generando pérdidas abultadas a Meta todos los años desde que su actividad fue aislada en las cuentas. La adopción limitada de los dispositivos Quest y el software Horizon Worlds ha supuesto ingresos reducidos mientras las inversiones para desarrollarlos no dejaban de crecer. Y el resultado es que los números rojos acumulados superan los 80.000 millones de dólares desde 2020.
Lo que sí está teniendo mejor acogida es la gama de gafas inteligentes creadas en alianza con EssilorLuxottica. Su venta se multiplicó por más de tres a lo largo de 2025, hasta rondar los 7 millones de unidades, y Meta estuda escalar la producción a 20 millones de unidades anuales porque ha habido episodios de problemas de suministro derivados de exceso de demanda.
Se trata del único producto de Reality Labs que está encontrando hueco en el mercado gracias a funcionalidades como la toma de fotos o vídeo, la atención de llamadas o escucha de audio, y la traducción en tiempo real con inteligencia artificial. De ahí que Meta esté pivotando sus esfuerzos en esa división a productos que los usuarios puedan ponerse y de los que obtengan ese tipo de servicios.










