El nuevo consejero delegado de Criteo, Michael Komasinski, se ha estrenado en una presentación de resultados con malas noticias.
A partir del 1 de noviembre el mayor cliente en medios minoristas de Criteo, no identificado por la compañía, dejará de pagarle por servicios determinados que solo le prestaba a él aunque mantendrá su vinculación en otros.
En esa primera intervención ante inversores y analistas para dar cuenta del primer trimestre del año, Komasinski señaló que se trata de «un cambio súbito que resultará en un impacto significativo en la tasa de crecimiento de nuestro negocio de medios minoristas para el periodo de 12 meses que empieza en el cuarto trimestre de 2025».
Pero esa no es la única previsión de caída de ingresos que maneja la compañía.
A principios de abril, Uber finalizó su colaboración en ventas publicitarias con Criteo en EEUU y decidió reemplazarla por Instacart en lo relativo a Uber Eats. A pesar de que ambas compañías seguirán trabajando juntas en otros países como Reino Unido o Canadá, el final de la relación en un mercado clave apunta a un lucro cesante que queda por ver.
El consejero delegado se mostró decepcionado con ese desenlace y especuló al respecto que Uber tomó la decisión bajo la perspectiva de que «habrá, quizás, una mayor sinergia con otro proveedor». Pero apuntó que en todo caso Criteo estaba contribuyendo a una «demanda significativa» para sus servicios.
La compañía reduce sus expectativas de crecimiento para este año tras dos movimientos que comprometen su facturación en los próximos meses.
Con ambos giros negativos y la incertidumbre macroeconómica generada por la guerra comercial desatada por Donald Trump, que ya se deja notar en menor demanda en verticales como belleza y moda, la compañía ha reducido expectativos de crecimiento.
A pesar de completar el trimestre de referencia con 451 millones de dólares, que apenas supusieron un 0,3% más, los beneficios pasaron de 9 a 40 millones.
Además, Komasinski espera buenos resultados del acuerdo con Microsoft Advertising firmado en enero, que ofrece a los medios minoristas que trabajan con Criteo la demanda del negocio publicitario del gigante tecnológico. Y también convierte a la compañía francesa en el socio preferente de monetización para los clientes de ese segmento de Microsoft.
Gracias a ese movimiento, Criteo tendría acceso al 70% de los mayores vendedores de EEUU, frente al 65% anterior. Pero el primer ejecutivo aclaró que hasta el año que viene no generará un impacto positivo reseñable. Y por último el cambio de planes de Google sobre retirar las cookies de Chrome mantiene vivo el negocio tradicional de la compañía, el del retargeting, que sigue siendo un contribuyente clave en ingresos.










