Yahoo, Apple y Microsoft han contribuido de forma determinante a que Taboola disparase un 20% sus ingresos en el tercer trimestre del año, hasta alcanzar los 433 millones de dólares.
Su consejero delegado, Adam Singolda, les atribuyó en la presentación de resultados la llegada de inventario significativo que los anunciantes de primer nivel valoran y al que pueden acceder con su programa Taboola Select.
Esa estrategia va en paralelo a la que tiene como objetivo ampliar todo lo posible el número de anunciantes que trabajan con la compañía. Actualmente, entre 15.000 y 20.000 marcas operan directamente con Taboola, y para garantizar su continuidad ha puesto en marcha un asistente potenciado por inteligencia artificial bautizado como Abby.
Con él, los anunciantes dispondrán de ayuda directa en forma conversacional para poner a punto sus campañas y saber más de sus resultados.
Por otro lado, Singolda explicó que Taboola se verá beneficiada por otras tendencias en el horizonte.
En primer lugar, por el incremento de páginas vistas en medios que considera que se derivará de la mejora de las recomendaciones gracias a la inteligencia artificial, a partir de las una o dos actuales. Eso supondrá la oportunidad de más ingresos para la empresa.
De hecho, aspira a que Taboola llegue a suponer el 10% del tráfico de los medios y que en las redacciones lleguen a existir optimizadores para aprovechar las oportunidades que ofrece, igual que sucede con el SEO.
La compañía israelí dispara un 20% su facturación gracias a los espacios comerciales que gestiona en propiedades de Yahoo, Apple o Microsoft.
También cree que está bien posicionada para la ola de integraciones en fabricantes de dispositivos que echan mano de flujos de contenidos, gracias a su agregador de noticias Taboola News. En ese ámbito adelantó que la compañía ha firmado un acuerdo con un gran proveedor global del que no reveló el nombre, y con el que ya habría empezado a trabajar en octubre.
Y finalmente por la necesidad de los editores de incrementar los ingresos por usuarios a los que pueden monetizar mejor que las redes sociales mediante vías como suscripciones o comercio electrónico, en las que cree que su empresa aporta igualmente.











