MIO Group entró el pasado ejercicio en números rojos, con unas pérdidas consolidadas de 3 millones de euros. Contrasta con los beneficios de 1,12 millones de euros obtenidos en 2022. El EBIT también fue negativo (-258.000 euros), comparado con el resultado positivo del año anterior (+1,9 millones de euros).
Según el grupo publicitario, lastraron las cuentas del año pasado una amortización de 1,7 millones de euros, principalmente del fondo de comercio de Firma, compañía adquirida en 2022. También impactó negativamente el deterioro de 236.000 euros por un pago inferior al estimado inicialmente por la compra del 49% de Dendary, al no cumplirse del plan de negocio inicial por parte de la compañía adquirida. Y además hubo una provisión de 260.000 euros por clientes de dudoso cobro.
Además de ello, MIO Group contabiliza en sus cuentas un deterioro de 1,5 millones de euros en su inversión en Clever. Esa operación fue ejecutada en 2021 por un importe de 1,8 millones de euros a cambio de una participación del 10%. Este paquete fue adquirido por MIO Group a una sociedad controlada por el propio consejero delegado de la compañía, Yago Arbeloa. El año pasado la compañía hizo una valoración independiente de esta participación, lo que afloró el citado deterioro debido a peor marcha de Clever.
Sin todos estos efectos contables, el EBITDA de la compañía fue positivo, de 1,9 millones de euros. Es un 36% inferior a la de 2022. En este punto, desde la compañía de los hermanos Arbeloa argumentan que el año pasado hubo un incremento excepcional de los gastos. En concreto, se aprobó un programa de retención de talento basado en acciones, que ha supuesto una provisión de 340.000 euros.
Asimismo, la plantilla se ha incrementado ligeramente, hasta los 292 trabajadores (286 en 2022). El salario medio de la compañía fue de 39.795 euros, aunque en el caso del equipo directivo asciende a 157.656 euros. El consejero delegado de la compañía, Yago Arbeloa, percibió 309.682 euros.
Sin varios efectos contables, el EBITDA de la compañía fue de 1,9 millones de euros, un 36% inferior al de 2022.
En 2023, MIO Group redujo un 12% su facturación, hasta los 63 millones de euros. Este descenso se explica por la contracción del negocio de compra de medios. De acuerdo con las explicaciones de la compañía, si bien en el año 2023 no se ha producido una pérdida significativa de clientes, éstos no han cumplido los presupuestos previstos de inversión debido a situaciones coyunturales e influenciados también por una perspectiva global con cierta incertidumbre.
A pesar de ello, el margen bruto aumentó un 10%, hasta los 22 millones de euros. Es el 34% de la cifra de negocios total (6,8 puntos más que en 2022).
Este aumento refleja la apuesta por la compañía por la consultoría estratégica en marketing y ventas. No en vano, la contribución al margen bruto de esta parte ha pasado a ser del 78%, frente al 71% del 2022. La línea de negocio de consultoría -cuyos servicios se centran en MIO One– creció un 20% y aportó 19,6 millones de euros el año pasado. Aquí destaca el área de creatividad y contenido, que se incrementó en un 82%, procedente principalmente de Firma.
Además del enfoque en el negocio de la consultoría, MIO Group también está centrada en la internacionalización de su negocio. Los ingresos de fuera de España han crecido un 37% y constituye ya un 18% del volumen de negocio global del grupo. Esto supone un incremento de 6,5 puntos porcentuales respecto a 2022.












