MIO Group comenzó a cotizar en el BME Growth hace cuatro años. Coincidió en el tiempo con las salidas a Bolsa de compañías del mismo sector, como Making Science (2020), LLYC (2021) o Jungle (2022).
En aquel momento, motivó esta decisión de los hermanos Arbeloa tres grandes ejes: crecimiento inorgánico, incrementar la notoriedad y transparencia entre los stakeholders y retener y atraer talento.
Respecto al primer punto, MIO Group ha adquirido en los últimos cuatro años empresas como Firma, Dendary, SuperReal o Artyco; por un montante global superior a los 12 millones de euros.
Pero todos estos motivos para empezar a cotizar en 2021 han dejado de resultar atractivos para la compañía, por lo que han anunciado sus planes de excluirla de la Bolsa. Para sus gestores, ser una empresa pública ya no es coherente con la estrategia actual de la compañía ni con su estructura accionarial. MIO Group está controlada cerca del 90% por los hermanos Arbeloa (Yago tiene el 71%, Álvaro, el 11%; y Raúl, el 6%). Recientemente, dieron entrada en el capital a varios directivos de la compañía -entre ellos su CEO, Álvaro Cabrera-, que tienen en su conjunto una participación superior al 2%.
Es decir, el free float de la compañía apenas supera el 10%. Ello impide -comentan desde MIO Group- que se alcancen niveles de difusión accionarial y liquidez adecuados para la negociación de las acciones, que tienen un escaso volumen de contratación, lo que provoca un impacto negativo en el precio.
Otro de los factores citados para justificar la exclusión de la Bolsa radica en los costes y en las cargas de gestión que genera cotizar. Se refieren a las obligaciones regulatorias, de gobierno corporativo, de información y de cumplimiento que implica permanecer en el parqué.
Además de ello, desde MIO Group consideran que salir de la Bolsa les permitirá operar con mayor agilidad y adaptar sus estructuras de gestión, control e información financiera a sus necesidades reales.
MIO Group llegó a tener una capitalización de 67 millones de euros y actualmente su valor apenas llega a los 11 millones de euros.
Un mes después de su salida a Bolsa en 2021, MIO Group alcanzó su pico de cotización, con un precio de 10 euros por acción. Este importe valoraba la compañía hace cuatro años en 67 millones de euros. Actualmente, cotiza a 1,8 euros, lo que le otorga una capitalización de apenas 11 millones de euros.
Este desplome de su valoración se debe fundamentalmente a los malos resultados cosechados en los últimos años. En 2024, la compañía de los hermanos Arbeloa perdió 3,5 millones de euros (2,6 millones de números rojos en 2023), con una facturación de 58,5 millones, un 9,5% menos.
Estos resultados negativos se han producido en paralelo a un profundo cambio en el modelo de negocio de la compañía. De prestar hace años servicios de compra de medios, MIO Group ha pasado a centrarse en la consultoría estratégica de marketing y de negocio, con especial foco en la inteligencia artificial, la estrategia de marca y la transformación digital.
1,77 euros por acción
Ahora, el Consejo de Administración de MIO Group propone a sus accionistas una oferta de 1,77 euros por acción, según la valoración que ha realizado una firma externa. Este precio valora la compañía en 11,8 millones de euros.
La exclusión de MIO Group se aprobará el próximo 22 de septiembre en una Junta Extraordinaria de accionistas.













