A partir del 8 de octubre los usuarios no estadounidenses de EEUU verán el reemplazo de Star por Hulu en el apartado de entretenimiento general de Disney+. La compañía considera que así el público internacional asumirá que tiene mucho más contenido para adultos que el que algunas personas suponen.
Eso implica que Hulu se convertirá en una marca global después de que Disney y Comcast cerraran acuerdo de compra de acciones en junio, lo que convierte a la primera en propietaria única del servicio. Desde su creación en 2007 y hasta la fecha solo venía operando en EEUU, pero el año que viene se integrará plenamente en Disney+ para reforzar su oferta.
Documentación de Disney publicada por The Wall Street Journal en septiembre del año pasado ya reveló la importancia de Hulu en su estrategia general de streaming. Su ingreso por usuario era sensiblemente más alto que el de Disney+ con la tercera parte de clientes, sobre todo gracias a su tracción publicitaria.
El añadido de Hulu coincidirá además con el estreno de un rediseño en las próximas semanas que incluye «una pantalla de inicio más visual», según Disney, una navegación más intuitiva y mejores recomendaciones. El gigante de los contenidos planea más mejoras a lo largo del año que viene de cara a optimizar una experiencia que su propio consejero delegado, Bob Iger, reconoció inferior a la de Netflix hace algunos meses.
En ese proceso también ha aterrizado en la aplicación la marca deportiva ESPN como parte de la estrategia de explotación creciente de derechos deportivos en Disney+, en convivencia con su tradicional operativa en televisión por cable. Como parte de esos movimientos también estrenó en julio en EEUU un informativo diario breve potenciado por las capacidades de ABC News.
A partir del 8 de octubre reemplazará a Star como agregador del contenido para adultos en la plataforma para usuarios internacionales.
Las novedades anunciadas vienen acompañadas de un aumento de precios fijado para el 21 de octubre en EEUU para la mayor parte de planes individuales y paquetizados de servicios de streaming de Disney. El impacto de esas subidas y las que vengan después ya solo podrá evaluarse mediante métricas financieras, ya que la compañía anunció en agosto que dejaría de ofrecer cifras de suscriptores este año.
En concreto, en el tercer trimestre ya no lo hará con ESPN+ y en el cuarto abandonará la práctica para Disney+ y Hulu. Sigue la senda de Netflix en esa estrategia para evitar verse juzgada por vaivenes en las cifras de suscriptores en un contexto de madurez de sus mercados principales.












