Los ERTEs fueron decretados de forma generalizada en la industria publicitaria durante la peor fase de la pandemia -en el segundo trimestre del año pasado-, debido al brutal descenso de la inversión de los anunciantes.
Sin embargo, no tuvo que acogerse a esta fórmula Sra. Rushmore, una de las grandes agencias de publicidad que operan en nuestro país y que pertenece al gigante británico WPP. Así pues, la compañía ha contado con toda su fuerza laboral -eso sí, teletrabajando- durante la pandemia pese a perder durante 2020 un 18% de su facturación.
En total, la agencia facturó el año pasado 16,1 millones de euros. De esa cifra, los honorarios fueron de 7,8 millones de euros, un 13% menos. El resto de la facturación registrada es en concepto de producción, que cayó un 20%, hasta los 8,3 millones de euros.
Pese a este descenso de la actividad, Sra. Rushmore no aplicó recortes en su plantilla, que se mantuvo en el centenar de empleados a cierre del pasado ejercicio, según las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil.
De hecho, la agencia apenas tuvo ahorro de costes el año pasado. La mayor partida de gastos es la de salarios, que solo descendió el año pasado un 5%. A este respecto hay que notar que el equipo directivo -compuesto por una decena de profesionales- acometió una disminución de su sueldo del 12%.
Sin un ahorro de costes muy marcado, el descenso de los ingresos impactó en la caída del resultado de explotación, que se quedó el pasado ejercicio en 752.000 euros, la mitad que en el año anterior.
Sra. Rushmore es una de las grandes agencias de publicidad en nuestro país -la octava en facturación-, con clientes como Atlético de Madrid, El Corte Inglés, Iberdrola, ING, Línea Directa, ONCE, la SER o Vodafone.












