La matriz de Facebook e Instagram ha anunciado la compra de Manus, una compañía especializada en la creación de agentes de inteligencia artificial capaces de ejecutar tareas complejas como investigación de mercado, elaboración de código o análisis de datos. Con ella aspira a acelerar la innovación en negocios e integrar automatización avanzada en sus productos para consumidores y empresas, entre ellos su asistente Meta AI.
La operación coloca en el perímetro del gigante de la web social una compañía con poco tiempo de vida pero con una facturación floreciente. Manus lanzó su primer agente en marzo y la primera versión estable data de mediados de octubre, pero ya acumula ingresos anualizados promedio de más de 100 millones de dólares.
Esa compañía fue creada en China y después relocalizada en Singapur en junio, y Meta ha dejado claro que prevé que deje de operar en su mercado natal. También ha asegurado que no habrá propiedad china después de que se complete la transacción, con lo que evita posible escrutinio del Gobierno de Donald Trump por eventual incumplimiento de la ley elaborada para forzar la segregación de operaciones estadounidenses de TikTok.
Manus mantiene actualmente planes gratuitos y de pago para dar acceso a sus servicios, cuyo impacto cifra en más de 147 billones de «tokens» de texto y datos procesados y soporte para más de 80 millones de computadoras virtuales. Su auge había llamado la atención de rivales de Meta como Microsoft, que en octubre empezó a probarla en Windows 11 de cara a habilitar la creación de webs desde archivos locales.
Con esta incorporacón el gigante de la web social da continuidad a su estrategia de adquirir startups especializadas en inteligencia artificial, como ya hizo parcialmente con Scale AI en junio y Limitless en diciembre. En el primer caso el acuerdo supuso la llegada de su fundador y consejero delegado Alexandr Wang como líder de iniciativas de Meta en esa tecnología, mientras que la segunda abre posibilidades en venta de dispositivos.
Según The Wall Street Journal, Meta habría desembolsado en torno a 2.000 millones de dólares por Manus. Esa es más o menos la cifra que buscaba la startup en la ronda de levantamiento de capital que esperaba poner en marcha, y en cuyas negociaciones irrumpió su nueva propietaria.










