Mapfre ha presentado hoy su nueva identidad visual. Par dar a conocer su renovada arquitectura de marca, han comparecido esta mañana ante un grupo de periodistas el presidente de la compañía, Antonio Huertas, la directora general de Relaciones Externas, Comunicación y Marca en Mapfre, Eva Piera; y el Group Head of Brand & Reputation, Juan Francés.
La compañía aseguradora ha querido modernizar su imagen, con un renovado logo -que tenía más de 75 años-, pero sin romper con la esencia y legado de una organización que pronto será centenaria.
El refresco de su marca ha consistido en cambiar todos los elementos del sistema de comunicación de la compañía. En concreto, han renovado el logo del trébol -ahora más atractivo y actual-, han cambiado al uso de minúsculas en la denominación de la compañía -antes era en mayúsculas- y se ha sometido a una evolución del icónico rojo, color que mantiene pero se actualiza. Posee una tipografía nueva hecha solo para Mapfre y se han renovado por completo la iconografía y las ilustraciones.
Para este rebranding, Mapfre inició un concurso hace dos años y finalmente salió ganadora la agencia Design Bridge and Partners, del grupo WPP.

El presidente de Mapfre quiso destacar que esta evolución de marca responde a la enorme transformación que ha vivido la compañía los últimos diez años. Ahora es una organización global -con presencia en 40 países-, es más abierta, transparente y ágil, ha habido igualmente una gran evolución en su estrategia empresarial y también cultural.
El rebranding de la compañía recoge todos estos cambios que ha vivido la compañía en la última década y que actualmente tiene más de 90 años desde su fundación. «Damos un doble salto mortal, no triple, porque no rompemos con el pasado», declaraba Antonio Huertas en la presentación ante periodistas. El presidente define la nueva marca como más «fresca, menos agresiva, más digital, simple y sencilla», que conecta con el legado para construir el futuro.
Mapfre ha fichado al estudio Design Bridge and Partners, del grupo WPP, para acometer su rebranding.
Esta cambio de marca requiere ahora un enorme esfuerzo de logística y de comunicación. Desde hoy, Mapfre empieza a cambiar su identidad visual en todos sus activos físicos y digitales en todo el mundo -tiene presencia en 40 países-. Empezará por los más icónicos, como su sede central en Majadahonda (Madrid), que ya luce su nueva marca. El proceso de implementación de la nueva enseña puede durar hasta dos años, aunque el 60%/70% del trabajo se completará en los próximos meses.
Además, Mapfre va a iniciar esta noche en horario de máxima audiencia una gran campaña de comunicación para dar a conocer su nueva identidad. Por primera vez será global en todos los países donde está presente. Huertas cifra la inversión reservada para este cambio de marca en unos 70 millones de euros, con lo que apenas tiene impacto en sus resultados económicos.
Mapfre iniciará esta noche una gran campaña global de comunicación para dar a conocer su nueva identidad visual.
Eva Piera, directora general de Relaciones Externas, Comunicación y Marca en Mapfre, relató ante los periodistas que este rebranding «ha sido un ejercicio de enorme responsabilidad», ya que «es un activo intangible que es un tesoro«. La directiva incidió en que se trata de mucho más que un cambio de logotipo. «Es un giro y una modernización en la forma que conectamos con las audiencias«. «El propósito y los valores de marca de Mapfre siguen siendo los mismos, pero cambian la personalidad y el posicionamiento», comentó.
Piera enumeró los seis retos clave que se ha enfrentado la compañía en este proceso de cambio de marca:
- Demostrar lo que somos: Una identidad que demuestre y tangibilice lo que somos y toda la ambición que perseguimos para los próximos años.
- Proyectar nuestro liderazgo: Evolucionar la identidad sin perder el legado, construyendo un territorio de marca más audaz que dmuestre que Mapfre tiene visión y quiere seguir marcando el liderazgo.
- De clásicos a innovadores: Perder el talante serio y corporativo para construir una marca fresca, moderna y digital, que conecte mejor y sea muy atractiva para nuevas generaciones.
- Un marca diferente y atrevida: Pegar un salto expresivo que marque tendencia, con una identidad icónica, dinámica y llena de significado. Que el tono de comunicación permanezca vigente muchos años.
- Una marca cercana y humana: Una identidad de marca que ponga las personas en el centro, que es la esencia de Mapfre. Que hable como la gente habla, y que muestre el nuevo posicionamiento en todos los puntos de contacto y en todos los canales.
- Una sola voz en todo el mundo: Una marca capaz de inspirar e ilusionar interna y externamente, que une a los distintos países y divisiones de Mapfre en el mundo, una marca que habla con el mismo tono y personalidad en todo el mundo.












