Los tres grandes competidores en el espacio del vídeo corto ya están presentes en la televisión conectada. Instagram, el único que aún no tenía aplicación para ello, acaba de lanzar en pruebas una que de momento solo está disponible para dispositivos Amazon Fire en EEUU.
Con ella los usuarios pueden incluir hasta cinco cuentas diferentes y también crear una exclusivamente para la visualización de los vídeos cortos en la televisión. Esas piezas están clasificadas en diferentes canales, que al igual que en la aplicación del móvil dan acceso a la selección realizada para cada usuario (para ti), lo que está resonando entre sus contactos (popular entre amigos), nueva música o momentos deportivos relevantes.
Su estreno ya fue anticipado por el responsable de Instagram Adam Mosseri durante la conferencia Bloomberg Screentime celebrada en octubre. Entonces señaló que «si el comportamiento y el consumo de estas plataformas se está moviendo a la televisión, tenemos que movernos a la televisión también«.
Pero más allá del uso la clave está en la planificación publicitaria. La inversión en televisión conectada está creciendo más rápido que el vídeo social en EEUU, según datos de PwC. Y eso explica los esfuerzos de YouTube, TikTok y ahora Instagram en estar presentes en el dispositivo central de entretenimiento de los hogares.
Esa tendencia está igualmente detrás del estreno de la aplicación para televisiones conectadas de X en 2024, en plena conversión de esa plataforma en un entorno centrado en el vídeo, si bien ya no está disponible para algunos dispositivos. También Pinterest ha certificado su interés por irrumpir en ese espacio a través de la compra de tvScientific, una plataforma de compra de anuncios especializada en televisión conectada.
Así como el consumo en móviles tiende a ser individual, la visualización de contenidos en televisiones a menudo conlleva que varias personas estén atendiendo a lo mismo. Y eso supone un efecto multiplicador tanto en la audiencia potencial como en el impacto de los anuncios que aparecen con el contenido.
Y en el caso concreto de Instagram otro argumento que subyace es el del consumo familiar supervisado, de manera que los menores puedan no considerar necesario crearse una cuenta a escondidas por debajo del límite permitido. La plataforma introdujo recientemente una clasificación para cuentas de adolescentes inspirada en las películas, de modo que el contenido esté adaptado a lo que podrían ver en ellas.
Eso se sustancia en que los menores de 18 años han sido reubicados automáticamente en una configuración de 13+ y no pueden cambiarla sin el permiso de uno de sus padres. De momento está operativa en EEUU, Reino Unido, Australia y Canadá, y a lo largo del año que viene se implementará en el resto del mundo. La medida intenta dar respuesta a una ola creciente de regulación y acciones legales sobre plataformas en relación con menores.













