En septiembre The Trade Desk realizó un cambio en su sistema operativo que convierte a su herramienta OpenPath en la vía predeterminada para la oferta de espacios publicitarios. Ese movimiento ha obligado a Magnite a contactar con todos los grandes compradores para recuperar su papel de conexión preferida hasta la fecha, con un impacto que la compañía no considera relevante.
Eso es lo que señaló su consejero delegado, Michael Barrett, a preguntas de analistas durante la presentación de los resultados del tercer trimestre. A pesar del eventual perjuicio sobre sus cuentas y de que «nos pintan habitualmente como el enemigo de The Trade Desk», añadió que en todo caso apoya la iniciativa del DSP independiente más importante del mundo de cara a limpiar la cadena publicitaria digital.
De hecho, con esa decisión lo previsible es que actores más pequeños que «aportan muy poco valor» en el suministro de espacios queden fuera y tengan cada vez más problemas para competir. De ahí que Magnite considere que el golpe relativo a su facturación puede ser beneficioso a medio y largo plazo. Sobre todo porque le permite capitalizar sus relaciones previas con los compradores como SSP independiente más relevante.
En todo caso, la compañía cada vez obtiene mejores resultados de su asociación con Amazon, cuyo DSP cada vez figura más como una amenaza para el crecimiento de The Trade Desk. Su trabajo con el gigante del comercio electrónico es doble en la medida en que opera como comprador de inventario y editor que tiene que monetizar el que habilita en sus propiedades.
Además, Magnite ha puesto las bases para abrirse más a los pequeños y medianos negocios con la compra de streamr.ai en septiembre. Con ese servicio ofrecerá a ese tipo de empresas la posibilidad de anunciarse en televisiones conectadas con la creación de anuncios mediante inteligencia artificial generativa. Y además se espera que impulse la nueva estrategia de negocio vinculado a agentes de esa tecnología.
El establecimiento de OpenPath como vía predeterminada de acceso a oferta por parte del DSP le ha obligado a pedir reconexiones para no perder negocio.
A esas previsiones optimistas se une la expectativa de beneficiarse de las medidas que la jueza Leonie Brinkema tiene que adoptar sobre Google para restituir competencia en mercados publicitarios digitales y servidores comerciales para editores. Además Magnite tiene en marcha su propia demanda en la que pide daños y perjuicios por considerarse perjudicada directamente por el monopolio de su rival en ambos segmentos.
Por lo demás el SSP independiente más importante del mercado mejoró en un 11% su facturación en el trimestre de referencia, para alcanzar los 179,5 millones de dólares. Ese resultado superó las expectativas internas y dejó 20 millones de beneficio frente a los 5 del año anterior.













