La segregación prevista de Warner Bros. Discovery (WBD) en dos entidades se corresponde con la evolución durante el tercer trimestre de los negocios que las van a componer. Mientras el veterano estudio de cine mantuvo la primera posición en taquilla gracias a éxitos como Superman y HBO mantiene buenas cifras de explotación, el conjunto de televisiones tradicionales se vio otra vez penalizado por la caída de la publicidad.
Esas circunstancias derivaron en que la compañía presentara una caída de ingresos del 6% frente al año pasado y pérdidas de 148 millones de dólares. Y explican que Netflix esté interesada solo en los primeros activos si se da la opción de adquirirlos. WBD confirmó hace algunas semanas que está evaluando propuestas de compra no solicitadas y que está abierta a cualquier escenario.
La combinación de negocios pujantes y en declive está muy condicionada por el desplazamiento de la publicidad. Si en el caso de las televisiones tradicionales se desplomó un 22%, en el del streaming mejoró un 15%. Sin embargo las cifras absolutas muestran que el primer golpe es mucho más significativo en cuentas que el segundo repunte, ya que en general los ingresos comerciales cayeron un 16%.
En todo caso, la comparativa con el año pasado es problemática porque WBD comercializó los Juegos Olímpicos a través de sus propiedades en Europa. Y también se vio beneficiada publicitariamente de la atención que recabó CNN durante las elecciones presidenciales de EEUU.
En ese contexto, el gigante de los contenidos está apostando por la creación de más servicios de streaming que pueda combinar u operar por separado en función de los mercados, de cara a absorber más publicidad. Acaba de lanzar la nueva plataforma de vídeo bajo demanda de CNN y está trabajando en otra para TNT Sports, cuyo consumo se ha resentido tras la pérdida de los derechos de la NBA.
La pujanza de los estrenos de cine y el buen momento de HBO Max no pueden cubrir el lucro cesante del negocio televisivo tradicional.
Ese factor va a pesar en HBO Max igualmente durante al menos el último trimestre de este año y el primero de 2026, según reconoció la compañía. Pero lo previsto es que a partir de ahí experimente una aceleración en sus ingresos gracias a las cuotas y la explotación publicitaria, con el objetivo de los 150 millones de usuarios para el conjunto de los servicios de streaming. En el trimestre de referencia sumaban 128 millones.
En todo caso la evolución de la compañía está sujeta a la posible adquisición por un tercero de su totalidad o de activos concretos. Su consejero delegado, David Zaslav, no respondió en la presentación a ninguna pregunta vinculada a las ofertas sobre la mesa, pero WBD está inmersa en una revisión estratégica en la que todas las alternativas están bajo estudio.











