La empresa de inteligencia artificial Perplexity toma la delantera ante la eventual necesidad de Google de vender Chrome para cumplir con las medidas que impongan los jueces de las causas antimonopolio que ha perdido. Acaba de presentar una oferta no solicitada de 34.500 millones de dólares para hacerse con el navegador, lo que prácticamente duplica el valor estimado de 18.000 euros de la startup.
Ese en principio no sería un problema porque un portavoz de Perplexity ha asegurado a The New York Times que los inversores externos están de acuerdo en apoyar ese posible acuerdo. La startup ve en Chrome una palanca clave para impulsar el uso de su buscador potenciado por inteligencia artificial, y de hecho recientemente puso en marcha su propio navegador Comet para ello.
Lo que no está claro es que Google tenga la necesidad de vender Chrome, aunque esa es una de las peticiones del Departamento de Justicia. El ganador de ambas causas antimonopolio contra el gigante tecnológico considera que es necesario obligarle a deshacerse del que hoy es el navegador más utilizado en todo el mundo.
Y uno de sus argumentos para solicitarlo es precisamente que Chrome es una ventaja estructural ante la nueva era de la inteligencia artificial por los mismos motivos que esgrime Perplexity. El control sobre el navegador más popular permite a Google impulsar con mayor eficacia su tecnología Gemini de cara a convertirse en el actor dominante del nuevo sector.
La combinación entre esa tecnología y los navegadores es cada vez más relevante en la medida en que las búsquedas se desplazan a un modelo creciente de resúmenes inteligentes automatizados que apenas envían tráfico a terceros. Eso supone que el negocio se irá concentrando en esas interacciones con los usuarios, sobre todo por publicidad y comisiones por enlaces de afiliación.
Sin embargo está por ver si esta evolución no juega finalmente a favor de Google. Su formato AI Overviews compite con la popularidad de ChatGPT como herramienta de búsqueda de información estructurada a través de respuestas cada vez más complejas. Y en ese ámbito la posición del gigante tecnológico es algo menos sólida en cuanto a la cuota de mercado de buscadores, con el concurso de otros competidores como Bing.











