EFE perdió el año pasado 15,3 millones de euros, como ya adelantó DIRCOMFIDENCIAL en mayo y ahora se confirma oficialmente a partir de las cuentas anuales de la entidad pública depositadas en el Registro Mercantil.
Pese a lo abultado de los números rojos, lo cierto es que supone una ligera mejoría respecto al ejercicio 2023, cuando EFE perdió 18 millones de euros.
Aunque la realidad es que esta evolución positiva responde exclusivamente a un efecto contable: la partida de gastos se ha reducido en un millón de euros debido a que ya han quedado totalmente amortizadas las inversiones que se realizaron hace 10 años en la sede actual de la Agencia EFE. Además, en 2023 se anotó un deterioro financiero por su participación en otra sociedad, efecto que favorece la comparativa con las cuentas del 2024.
Ese ahorro ha permitido compensar con creces la disminución de los ingresos de EFE (-0,2%), que se han quedado en los 86,5 millones de euros.
La mayor parte de esa cifra de negocios procede directamente del Estado, en concepto de compensación por ser EFE un servicio público. Esta dotación pública está cifrada en 53,9 millones de euros y lleva algunos años estancada. Precisamente, desde EFE solicitan más recursos públicos puesto que consideran que la prestación del servicio público tiene un coste superior.
Así pues, los ingresos comerciales de EFE fueron el año pasado de 32,5 millones de euros (-0,6%). De esa cifra, 30 millones de euros proceden de la venta de contenidos informativos y 2,1 millones de no informativos (servicios de comunicación a empresas e instituciones).
Los ingresos comerciales de EFE y la compensación que recibe del Estado están estancados desde años.
EFE ha elaborado un nuevo Plan Estratégico para incrementar esa parte comercial del negocio, con una hoja de ruta establecida de aquí a cinco años. Aunque las cuentas de la empresa pública especifican que este Plan no ha sido aprobado todavía por el Gobierno.
El enfoque estratégico del Plan consiste en posicionar a la Agencia EFE como el «proveedor de contenidos informativos y de comunicación líder en el mercado hispano» con un modelo de negocio sostenible, según indican desde la entidad.
Fundamentalmente, lo harán mediante la comercialización de nuevos productos y la diversificación del modelo de negocio. Constatan desde EFE que la producción de textos escritos de ámbito generalista está en declive desde hace años y sostienen que pueden crecer en los contenidos para empresas y otros contenidos no informativos.
Con ello, asumen que podrán a medio plazo equilibrar sus resultados, reducir su nivel de endeudamiento y mejorar su nivel patrimonial.
Actualmente, su patrimonio neto es negativo por importe 32 millones de euros, aunque aseguran que no están en causa de disolución porque les ampara su accionista único, que es el Estado y que les entregó 18 millones de euros a principios de este año a modo de préstamo participativo por un periodo de cinco años.
70 millones de euros en salarios
No es una tarea fácil dar la vuelta a estos resultados, pues EFE se enfrenta cada año a unos gastos muy elevados. Solo en personal dedicaron el año pasado 70 millones de euros, para una plantilla de 1.125 empleados (18 más que en el ejercicio anterior) y más de 300 colaboradores. Tienen un sueldo medio de casi 60.000 euros.
Esta plantilla cubre la información de 180 ciudades de 110 países y distribuye cerca de 3 millones de noticias al año. Sus principales mercados son España e Iberoamérica, aunque también opera en EE. UU., Europa, África y Asia.













