La Agencia EFE tiene sobre la mesa el plan estratégico para el periodo 2025-2029, como ha adelantado su dirección al comité intercentros.
El documento, que se mantiene bajo llave, recoge seis prioridades principales para los próximos años. La primera es luchar por el incremento de la dotación que recibe del Estado, en su calidad de Servicio de Interés Económico General (SIEG).
Los últimos presidentes de EFE han coincidido en que la compañía está “infravalorada” y en reclamar más recursos públicos, tras una larga cascada de pérdidas millonarias. El último ejercicio auditado, el de 2023, la agencia cerró con cerca de 18 millones de euros de números rojos, 4 más que en el anterior.
El segundo eje de la hoja de ruta de la agencia es la apuesta por nuevos formatos de difusión de noticias y espacios de información pública.
La dirección ha adelantado a los representantes de los trabajadores los seis principales ejes de su nueva hoja de ruta.
La digitalización y la tecnología vuelven a ocupar buena parte del horizonte empresarial de la compañía presidida por Miguel Ángel Oliver, que se propone, por un lado, aumentar la “capacitación y formación en competencias profesionales” en ese campo, y “la renovación progresiva de perfiles profesionales”.
Por otro lado, aspiran a culminar su proceso de “inmersión digital”, alineado al código ético defendido en el Estatuto de Redacción de la agencia, impulsando un plan tecnológico, de ciberseguridad e IA.
Otro de los propósitos de EFE es elevar la apuesta por la diversificación de fuentes de ingresos para “alcanzar la sostenibilidad económica y financiera” de la empresa, sin que hayan trascendido detalles.
Por último, la agencia líder en castellano seguirá redoblando esfuerzos en los próximos años para optimizar espacios de trabajo e inmuebles. Este medio adelantó a principios de año algunos de los planes de EFE de comprensión de oficinas, que afectaría a las de Madrid, Barcelona y Sevilla.













