«R. Sanchez, tu Cabify te espera en Madrid». Este es el mensaje que Cabify dirige a sus usuarios en el municipio de Gavà (Barcelona) para denunciar las diferencias regulatorias que a su juicio sufre el sector del VTC. En los carteles colgados en esta localidad, también se puede leer el siguiente mensaje: «aunque no quieras que tus vecinos de Gavá viajen en VTC, no te preocupes: podrás seguir viajando en otras ciudades».
La compañía denuncia que la regulación impulsada por el Ministerio de Transportes en 2018, con el denominado ‘Real Decreto Ley Ábalos’, «provocó que algunas comunidades autónomas hayan regulado la actividad de las VTC de acuerdo a los intereses políticos de los diferentes partidos y gobiernos, influidos por las presiones de una parte del sector del taxi, sin tener en cuenta el beneficio de los usuarios, trabajadores ni empresas del sector VTC.
Cabify recalca que, pese a su disconformidad, ha cumplido «escrupulosamente» con esta polémica normativa, aunque el Ministerio de Transportes Movilidad y Agenda Urbana «está incumpliendo el objetivo indemnizatorio que tenía el periodo establecido en esta Ley, sin tener ni tan siquiera en cuenta las consecuencias de la pandemia en la recuperación de esta inversión por parte de los titulares de licencias VTC».
La compañía explica que tanto ellos como el resto del sector en Cataluña están intentando «abrir diferentes vías de comunicación con el Ministerio sin respuesta por canales oficiales, dejando de lado su responsabilidad con un sector clave para la movilidad».












