El tamaño de la redacción de The New York Times ha alcanzado un nuevo récord, con 2.300 efectivos. Tal y como informó el editor AG Sulzberger a su plantilla recientemente en su alocución anual «State of the Times», eso supone que en 10 años se ha incrementado en un 50%.
Pero ese dato solo se refiere a los periodistas que trabajan en el diario en sí. Sumados los que emplea su área de Opinión, que funciona de manera independiente, The Athletic y otros proyectos, la cifra supera los 3.000. A falta de la presentación del informe anual de 2025, la referencia previa son los 2.800 que acreditaba en la edición de 2024.
Si se tiene en cuenta el tamaño total de la plantilla de la compañía, los 5.900 empleados que The New York Times señala en su área corporativa superan ampliamente los 3.710 que reconocía en 2016. La evolución va pareja a la consistencia de sus resultados financieros, apoyados en la diversificación de fuentes de ingresos gracias a iniciativas como juegos, recetas o información sobre productos que genera comisiones de afiliación por venta.
El diario neoyorkino nunca había tenido una redacción tan grande y basa su éxito en diversificar ingresos sobre la piedra angular de las suscripciones.
En concreto, el diario presentó un beneficio neto de 129,8 millones de dólares sobre facturación total de 802,3 millones en el último trimestre de 2025. Ese dato se debe en gran parte a la adición y monetización creciente de suscriptores que cada vez más escogen pagar por paquetes de productos. Al final del ejercicio pasado eran un total de 12,78 millones tras haber sumado 1,4 millones en el ámbito digital durante esos 12 meses.
El buen momento de The New York Times contrasta con la zozobra de su rival tradicional The Washington Post. Si el primero tiene una redacción más amplia que nunca, el segundo acaba de reduccirla en más de 300 efectivos hace algunas semanas, lo que supone prácticamente la tercera parte de la plantilla. Ese proceso ha dejado algo más de 400 periodistas en ese periódico, que busca retomar los beneficios tras años de pérdidas abultadas.












