Tango, la agencia de publicidad adquirida por Vocento en 2019, perdió un cuarto de su facturación en 2020 (-24%), debido fundamentalmente a la ausencia de eventos, que ha sido tradicionalmente su principal línea de negocio.
La agencia tuvo unos ingresos brutos en 2020 de 8,3 millones de euros, frente a los 11 millones del 2019. Debido a ello, su EBITDA descendió un 33%, hasta quedarse en los 842.000 euros. Su beneficio neto fue de 584.000 euros, un 34% menos.
Para paliar la crisis provocada por el coronavirus, Tango aplicó el año pasado un plan de contingencia. La agencia solicitó un préstamo ICO de 600.000 euros con vencimiento en 2023 y en el ámbito de personal realizó dos ERTEs (el primero para 34 trabajadores y el segundo, para 50), con lo que redujo un 17% los gastos asociados a la plantilla, formada a cierre del año pasado por 76 empleados (82 en 2019).
Como se ha dicho, hasta ahora la principal línea de negocio era la organización de eventos, que está siendo sustituida progresivamente por el asesoramiento estratégico, de acuerdo con lo que refleja la firma en sus cuentas anuales.
Entre los clientes de esta agencia, destacan Casa Tarradellas, Mondelez, RISI. BMW, Coca-Cola, Heineken, Repsol, EDP, Mapfre, Cofares, Multiópticas o Accenture.













