La avalancha de contenidos de baja calidad elaborados mediante inteligencia artificial es un hecho y España tiene gran protagonismo en la tendencia. Según el último informe de la compañía tras la herramienta de edición de vídeos Kapwing, concentra el mayor número de suscriptores a canales de YouTube de este tipo (20,22 millones) que se encuentran entre los 100 más populares de cada uno de los 20 países analizados.
Ese dato es especialmente llamativo, ya que en el caso de España los autores del estudio solo consideran como especializados en «basura echa por IA» ocho canales de ese segmento superior. Es una cifra inferior a otros mercados en los que el conjunto de suscriptores es a su vez mucho menor, como Egipto (14 canales y 17,91 millones de seguidores) o EEUU (nueve canales y 14,47 millones de suscripciones).
Un canal denominado Imperio de Jesús es determinante para explicar esa circunstancia, ya que acumulaba 5,87 millones de suscriptores en el momento del análisis. Eso lo convierte en el segundo con mayor nivel de seguimiento en todo el mundo, solo por detrás de los 5,95 millones que congrega el estadounidense Cuentos Fascinantes. Pero además hay otros dos canales de origen español en la lista de los 10 más populares a nivel global.
El conjunto de todos ellos suma dos tercios de los 20,22 millones de suscripciones que el informe atribuye a canales españoles. Pero no figuran entre los primeros en otras dos clasificaciones relevantes: la de mayor número de visualizaciones y la de los canales que más ganan de forma estimada por la explotación comercial en YouTube de esos vídeos.
En el primer caso el protagonismo es para 11 canales de Corea del Sur, de los que cuatro se encuentran entre los 10 con mayor consumo a nivel global. Y también lo es en el segundo, ya que la herramienta Socialblade les estima facturaciones publicitarias anuales de entre 2,1 y 4 millones de dólares. Y está por ver si la monetización de este tipo de canales no genera posibles fricciones con algunos anunciantes a futuro.
Por otro lado, los autores del estudio quisieron medir el impacto de esta tendencia en el consumo de vídeos cortos para una cuenta nueva. Y al hacerlo detectaron que 104 de las primeras 500 (un 21%) que se mostraron eran piezas de baja calidad generadas por inteligencia artificial, mientras que hasta 165 (un 33%) estaban específicamente diseñadas para promover la navegación sin sentido (lo que en inglés se denomina popularmente brainrot).
Estos datos van en línea con lo que hace algunos meses indicaba The Guardian, que al estudiar información recogida por la firma de análisis Playboard concluía que casi uno de cada 10 de los canales de Youtube de mayor crecimiento está mostrando únicamente contenidos generados por inteligencia artificial. De momento las plataformas están abrazando este tipo de iniciativas porque estimulan consumo y permanencia de usuarios.












