Reels, el producto de vídeo corto de Instagram, fue el emplazamiento de más de la mitad de los anuncios publicados en la plataforma el año pasado. Ese dato, ofrecido por la empresa de análisis Sensor Tower, supone un incremento significativo frente al 35% estimado en 2024.
Esa evolución muestra el papel creciente de ese formato en la monetización comercial de la aplicación. Y va en consonancia con el incremento del tiempo invertido en su consumo, ya que la misma fuente señala que Reels concentró el 46% del tiempo que los usuarios de EEUU dedicaron a Instagram en 2025, cuando el año anterior fue un 37%.
El vídeo corto tiene un encaje más natural en esa plataforma que en Facebook, donde se reparte la atención de los usuarios entre más hábitos de consumo e interacción como los grupos o las páginas. El resultado es que en esa aplicación ocupó un 29% del tiempo total, que en todo caso mejora el dato del año previo.
Esos datos reflejan igualmente la tracción creciente sobre el formato que ofrecen las recomendaciones mediante inteligencia artificial. Meta, al igual que sus rivales YouTube y TikTok, cada vez condiciona más el consumo de este tipo de contenidos a que afloren ante usuarios que puedan estar interesados en verlos. De esa manera se mantienen más tiempo en las aplicaciones y eso redunda en mayor facturación publicitaria.
El negocio publicitario de la plataforma se desplaza hacia ese formato mientras su consumo aumenta gracias a las recomendaciones con inteligencia artificial.
En todo caso, la transición a ese modelo no resulta sencilla. El consejero delegado de Meta, Mark Zuckerberg, admitió en una presentación de resultados de 2023 que la monetización de Reels era mucho más baja que la del flujo de publicaciones de Instagram tradicionalmente formado por fotos. Y eso implicaba que ese desplazamiento de atención hacía perder dinero a la compañía, incluso a pesar de la carga incremental de anuncios.
Un año después el primer ejecutivo informó en otra rendición de cuentas que Reels había superado los 50.000 millones de dólares en facturación publicitaria anualizada a través de Instagram y Facebook. No segregó la aportación de cada una de las plataformas, pero la primera acaba de estrenar en pruebas una aplicación para televisión conectada en pruebas que podría elevar su participación en el total.
Además, los datos de Sensor Tower sí señalan que el aumento del consumo de vídeos cortos correlaciona con el incremento de actividad en la aplicación. En concreto indican que el número de usuarios activos diarios de Instagram ha aumentado un 2% respecto al año pasado, sobre todo por la visualización de Reels. Ese formato, introducido en 2020 para hacer frente a TikTok, también compite en atención y planificación con Shorts de YouTube.













