El CRM está en pleno auge en los departamentos de marketing de casi todas las compañías. Según un estudio de Scopen, seis de cada diez empresas en España han aumentado sus presupuestos en marketing automation en tiempos de pandemia.
Dentro de este segmento, Salesforce es la herramienta más conocida por los departamentos de marketing de las compañías en España, por encima de Adobe, Oracle, SAP y SAS; de acuerdo con el informe de Scopen.
Según las cuentas que Salesforce acaba de depositar en el Registro Mercantil, la multinacional facturó en nuestro país 56 millones de euros en su último ejercicio fiscal, que se cerró el 31 de enero de 2020. En el año anterior, la cifra de negocios fue de 46 millones, con lo que el aumento interanual ha sido del 21%.
Estas cifras hay que ponerlas en contexto, pues Salesforce introdujo a finales de 2019 un cambio en su modelo de negocio español. Hasta septiembre de ese año, la facturación neta correspondía a los servicios de soporte de marketing y ventas a su matriz internacional. Pero a partir de esa fecha ha pasado a ser la reventa directa de productos y servicios al mercado español, además de servicios de apoyo a las empresas del grupo
Con ello en cuenta, la facturación de Salesforce en España fue de 6,1 millones de euros por la prestación de servicios de suscripción SaaS y otros 2,3 millones de euros por la consultoría profesional. Hasta ahora no se contabilizaban estos conceptos en las cuentas económicas de Salesforce España, que son las que muestran el músculo comercial de la compañía.
No obstante, el grueso de la facturación de la sociedad en nuestro país -48 millones de euros- sigue teniendo como origen la prestación de servicios de apoyo a otras filiales de la multinacional. Especialmente a Salesforce UK (30 millones de euros) y a la filial irlandesa (16 millones).
Para este año, marcado por la pandemia, desde Salesforce esperan que su negocio siga creciendo, aunque a tasas más bajas de lo previsto antes del COVID-19.
En el capítulo de gastos, la mayor parte corresponden a los costes de personal, que fueron el pasado ejercicio de 44 millones de euros para una plantilla de 314 empleados. También supuso una partida importante la publicidad y relaciones públicas de la compañía, epígrafe que se elevó por encima de los 4 millones de euros (2,8 millones del año anterior). Las comisiones, en su caso, representaron un gasto de 5,5 millones el año pasado.
Para este año, marcado por la pandemia, desde Salesforce esperan que su negocio siga creciendo, aunque a tasas más bajas de lo previsto antes del COVID-19.













