Estudio de Comunicación logró mantener su facturación estable el año pasado. Alcanzó una cifra de negocios de 9,2 millones de euros, ligeramente por debajo que la cosechada en el ejercicio anterior, cuando ingresó 9,3 millones de euros. Significa un decrecimiento interanual del 1,5%.
Con este descenso, Estudio de Comunicación acumula ya dos años consecutivos de bajada en sus ingresos obtenidos. En 2018 la caída fue del 7,5%.

Pese a ello, la consultora de comunicación aumentó sus beneficios el año pasado. Alcanzó los 2 millones de euros, lo que implica un crecimiento del 6%. Y eso que la plantilla aumentó el año pasado un 4%, hasta los 60 empleados.
Del beneficio neto obtenido, un total de 1,6 millones de euros se destinarán al reparto de dividendos. Hay que recordar que los dos accionistas de Estudio de Comunicación son Lalo Azcona (51% de las acciones) y Benito Berceruelo (49%). En los últimos ejercicios, la sociedad ha repartido más de 8 millones de euros en dividendos.
En el momento de formulación de las cuentas anuales, Estudio de Comunicación ya atisbaba una caída del negocio, fruto de la crisis del coronavirus. «En la actualidad se está produciendo una caída de la actividad en el área de consultoría correspondientes a los primeros meses del año 2020, no siendo posible evaluar si dicha situación se mantendrá y en qué medida en el futuro».
Según reconocen desde la compañía, para afrontar la crisis actual «se ha implementado una puesta en marcha de planes específicos para la mejora y gestión eficiente de la liquidez, control de gastos y seguimiento eficaz de cobros, que permitirán afrontar dichas tensiones».













