La controversia sobre la reducción de tráfico a webs desde Google como consecuencia de sus resúmenes automatizados y su modo conversacional tiene ahora respuesta en forma de cambios en la usabilidad de ambos. Según ha anunciado Robby Stein, vicepresidente de producto de búsquedas, los grupos de enlaces aparecerán en una ventana emergente cuando el usuario pasa el ratón sobre ellos y además habrá iconos más destacados para señalizarlos.
Con la primera de estas medidas, el ejecutivo explica que será más sencillo ir directamente a cualquier sitio para saber más. Y con la segunda en principio será más sencillo saber de dónde procede la información. Sobre ambas, Stein señala que las pruebas en EEUU han demostrado que la nueva interfaz invita más a la interacción para llegar al origen del contenido sintetizado en un resumen AI Overviews o en una respuesta elaborada en el modo IA.
Los cambios en la usabilidad llegan en plena tensión con la industria de los medios, que está acreditando descensos significativos de tráfico desde búsquedas en aquellas que disparan los resúmenes automatizados. Ya en julio Pew Research Center concluyó que, cuando aparecen AI Overviews ante usuarios de EEUU, solo un 1% de esas visitas conduce a un clic en los enlaces que presentan. Y un 26% de esas sesiones terminan en el mismo buscador.
Por esas mismas fechas, Google señaló que esa funcionalidad ya tenía 2.000 millones de usuarios mensuales tras su expansión internacional. Los tipos de búsqueda que activan este recurso han ido aumentando y, aunque no afectan específicamente al contenido informativo, sí han supuesto un varapalo para las cabeceras con negocios derivados de comisiones de afiliación por ventas. Ese es el caso de Rolling Stone, que demandó a la empresa en septiembre.
El gigante tecnológico señala que las pruebas de la nueva interfaz en EEUU han acreditado mayor número de interacciones con el origen de los contenidos.
Eso ha movilizado al sector hasta el punto de que las cabeceras agrupadas en el Consejo Europeo de Editores de Medios (EPC) ha presentado hace pocos días una demanda contra Google. La Comisión Europea tendrá que examinarla, pero desde abril ya está igualmente analizando el encaje de esos resúmenes de Google en el entramado legal de la zona comunitaria respecto a las directivas de Copyright, Servicios Digitales y Mercados Digitales.
Estos retoques en la experiencia de consumo de contenido son similares a los que está probando Microsoft en Bing. Una de las últimas iteraciones en ese buscador permite a los usuarios que puedan acceder a un bloque lateral en el que desplegar las fuentes de la información generada por el sistema y el listado completo de enlaces.











