La carta anual del consejero delegado de YouTube, Neal Mohan, a los creadores muestra su posición dual respecto a la inteligencia artificial: por un lado, admite el auge del contenido de baja calidad elaborado con esa tecnología y la necesidad de tomar medidas para evitar que empeore la experiencia de consumo; y por otro señala que su integración en la plataforma ya permite a más de un millón de canales producir contenido de forma más eficiente.
Para hacer frente al problema, el primer ejecutivo ha anunciado que YouTube está desarrollando soluciones sobre los sistemas diseñados previamente para combatir el spam y el clickbait, así como la difusión de contenido de baja calidad y repetitivo. La plataforma ya obliga a los creadores que revelen de forma adecuada cuando han publicado «contenido alterado o sintético realista» y etiqueta automáticamente el generado con sus herramientas.
Los posibles abusos sobre este principio tienen como respuesta la eliminación de lo que YouTube denomina «contenido sintético nocivo», porque viola sus normas de la comunidad. Además, lo previsto es que el sistema de detección de contenido bajo derechos Content ID permita eventualmente a los usuarios gestionar el uso de su parecido en piezas generadas mediante inteligencia artificial.
Mientras pone freno a ese uso, cuya incidencia tiene especial impacto en España según un estudio reciente, YouTube estimula entre sus creadores la aplicación de esa tecnología para que opere como «un puente entre curiosidad y entendimiento». Uno de los aspectos clave de su integración es el de eludir las barreras idiomáticas, tanto en audio como en subtítulos.
El consejero delegado Neal Mohan anuncia en su carta anual a creadores que la plataforma está reforzando medidas contra el contenido de baja calidad.
De hecho, y solo en el último mes completo, YouTube ha promediado más de 6 millones de espectadores diarios que han visto al menos 10 minutos de contenido doblado automáticamente mediante inteligencia artificial. Eso favorece el incremento de consumo potencial y de ingresos publicitarios asociados más allá de las limitaciones de origen por idioma, y puede ayudar a sostener más creadores.
La consolidación del mayor número posible de proyectos es el objetivo de Mohan, que ha anticipado nuevas formas de que sus impulsores obtengan ingresos. Entre ellos están las oportunidades crecientes que ofrece Shorts, el formato de vídeo corto de YouTube, que ya alcanza los 200.000 millones de reproducciones diarias y en EEUU ya genera más ingresos por visualización que las piezas largas.











