ChatGPT empezará a mostrar anuncios ante usuarios de EEUU en las próximas semanas, y con ello da el pistoletazo de salida a un posible negocio de 25.000 millones de dólares. Esa es la eventual aportación de esa vía que el analista Mark Mahaney, de Evercore ISI, estima para su matriz OpenAI durante 2030 en una nueva nota para inversores.
Eso supondría un incremento significativo sobre los 200.000 millones de dólares que la compañía preveía facturar para entonces, según las estimaciones publicadas en septiembre del año pasado. En esa previsión la compañía no reflejaba en principio ingresos comerciales, que Mahaney recuerda en su análisis que ofrecen márgenes de beneficio de en torno al 40% para compañías como Google y Meta.
La alta rentabilidad de los negocios publicitarios de ambas se debe a una combinación de escala con datos de usuarios que permiten segmentar de manera muy refinada para obtener conversiones. Y el analista cree que ChatGPT puede disfrutar de ambas condiciones en la medida en que acumula casi 1.000 millones de usuarios semanales activos que comparten con él información clave sobre lo que desean y necesitan.
Además, Mahaney sostiene que la aproximación inicial de OpenAI a los anuncios parece suficientemente equilibrada para no molestar a usuarios y atraer a anunciantes. Lo previsto por la compañía es que aparezcan al final de las respuestas y que en ningún caso alteren las interacciones orgánicas creadas a mayor interés de quien está utilizando ChatGPT.
Un analista de Evercore ISI calcula en una nota para inversores que la compañía estará en disposición de plantar cara a Google en algunos frentes.
Si durante el periodo de prueba queda acreditado que suponen una fricción asumible para usuarios y ofrecen buenos resultados para los anunciantes, Mahaney considera que ChatGPT podría arrebatar algunas búsquedas comerciales valiosas a Google. Y también señala que, si OpenAI desarrolla alguna clase de formato publicitario conversacional en el que se pueda obtener información sobre una compra, podría ser igualmente interesante para marcas.
Esto último mezcla el concepto publicitario con el de atención al cliente, con resultado de comisiones de afiliación. Los agentes de inteligencia artificial lo hacen posible y ya está siendo explorado por compañías como Microsoft, Amazon o Meta.
En todo caso el autor del análisis apunta que OpenaAI tendrá que hacer frente principalmente a Google, y en esa competencia no espera que le arrebate un gran porcentaje de los presupuestos que maneja. De hecho en junio del año pasado eMarketer calculaba que las búsquedas potenciadas por inteligencia artificial atraerán en 2029 una inversión publicitaria de 26.000 millones de dólares solo en EEUU, con Google como actor clave.












