Google ha recibido una petición formal por escrito en la que Disney le conmina a dejar de infringir «a escala masiva» sus derechos de autor para entrenar sus modelos de inteligencia artificial. El coloso de los contenidos le acusa en ella de «explotar comercialmente y distribuir copias» de sus propiedades intelectuales mediante «su amplia familia de productos y servicios activamente usada por más de 1.000 millones de personas».
Esta reclamación de cese y desistimiento se ha producido casi a la vez que el anuncio de Disney de una inversión de 1.000 millones de dólares en OpenAI, que va acompañada de un acuerdo de licencia de contenidos por tres años. Eso significa que los usuarios de sus servicios ChatGPT y Sora podrán utilizar hasta 200 personajes de Marvel, Pixar o Star Wars para crear clips multimedia.
A pesar de la coincidencia, Disney señala en su carta que ha estado comunicándole a Google su preocupación por el uso de su contenido sin licencia durante meses, pero el gigante tecnológico no ha hecho nada al respecto. «En todo caso, la infracción solo ha crecido durante ese tiempo«, según se lee en el escrito, en el que la compañía concreta que se han producido a través de servicios como Veo, Imagen y Nano Banana.
Para demostrarlo incluye ejemplos generados por esas herramientas que, a respuesta de peticiones básicas de los usuarios, reproducen con bastante exactitud a personajes de Disney. Y en el escrito se apunta igualmente al asistente potenciado por inteligencia artificial Gemini y YouTube como entornos de en los que se producen estas infracciones.
El gigante de los contenidos acusa a Google de haberlos diseñado precisamente para no tener en cuenta los límites que impone su propiedad intelectual. Y también de no haber implementado medidas técnicas disponibles para mitigar o prevenir estas prácticas, algo que sí habrían hecho algunos de sus competidores.
Disney ha enviado cartas similares a Meta y Character.AI, y se mantiene en litigio contra Midjourney. En esta última causa coincide con NBCUniversal y Warner Bros. Discovery, que también denunciaron a la startup que está detrás de esa popular herramienta de generación multimedia.
Sin embargo su inversión y acuerdo de licencia con OpenAI marca un punto de inflexión en la hasta ahora tensa relación entre Hollywood y las compañías que desarrollan capacidades de inteligencia artificial. De hecho en la reciente presentación de resultados del tercer trimestre el consejero delegado de Disney Bob Iger ya adelantó que habilitaría la creación de contenido mediante esa tecnología por parte de los usuarios de Disney+.











