El juicio en el que se dirimirán los remedios que se van a imponer a Google para incrementar la competencia en tecnología publicitaria digital contará con toda la atención de Magnite y sus inversores.
La presentación de resultados del primer trimestre del SSP independiente más importante del mercado giró en gran parte en torno a ese escenario, del que aspira a obtener potenciales beneficios inmediatos.
En concreto, Magnite sacaría provecho de una eventual segregación forzosa de DFP, el agregador de oferta en medios de Google, que la jueza Leonie Brinkema consideró en su fallo que se ha obtenido ventaja injusta de la integración con su espacio de intercambio AdX.
El gigante tecnológico controlaría gracias a ello el 60% del mercado al que aspira la solución DV+ de Magnite, que es el segundo mayor actor con apenas un solo dígito.
Esa es la estimación de su consejero delegado, Michael Barrett, que apuntó al respecto que «estamos excepcionalmente bien colocados para capturar cualquier cambio en el mercado que ocurra como resultado de que Google cese en sus prácticas ilegales».
De hecho, el directivo considera que su compañía capitalizaría «instantáneamente» y sin ninguna inversión suplementaria el remedio «más conductual» que cree que es más factible.
El director financiero, David Day, calculó sobre ello que «si nuestra cuota de mercado va del 6% al 7%, es casi un 20% de incremento en los ingresos«, pero espera que el beneficio pueda ser «potencialmente mucho más elevado».
De ahí que prácticamente todas las preguntas de los analistas orbitaran en torno a esas posibilidades, que convierten a Magnite en uno de los principales interesados en el proceso que arrancará el 22 de septiembre.
La compañía aspira a capitalizar de manera inmediata posibles cambios en el mercado derivados de las medidas que se le impongan a su rival.
A la espera de lo que pueda suceder, Magnite cerró el primer trimestre del año con 156 millones de dólares, lo que supone un 4% más que el año anterior. Registró pérdidas de 10 millones que en todo caso mejoran las de 18 que computó en 2024.
Esos datos mejoran las previsiones internas, especialmente en el caso del negocio de la televisión conectada. Esa partida creció un 15% y se aproxima al equilibrio con la facturación que genera DV+, entre otras cosas gracias al refuerzo de las relaciones comerciales con actores clave como Netflix, Roku o LG.
Además, lo previsto es que la fusión del SSP y el servidor de anuncios SpringServe permita explotar mejor ese soporte.
Todo ello en un contexto de declive de precios, ya que el aumento de suministro de la mano de fabricantes como LG o Samsung que se une al de plataformas como Disney+, Netflix o Prime Video y está presionando a la baja los CPMs. En palabras de Barrett, «nunca ha habido más inventario de televisión conectada».










