Siete años después de su estreno, la serie Fariña sigue inmersa en un proceso judicial. La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha admitido los recursos de casación interpuestos por Atresmedia, Netflix y Bambú Producciones contra una sentencia dictada en junio de 2024 por la Audiencia Provincial de Pontevedra que obligaba a retirar la escena sexual sobre el exnarcotraficante Laureano Oubiña, con la que arranca la serie.
La defensa de Oubiña reclamó 1,5 millones de euros de indemnización al considerar que su vida «había empeorado» desde la emisión de la serie, y que la escena en cuestión vulnera el derecho a la intimidad personal, e incumple los requisitos para ampararse por la libertad creativa de los creadores y productores de la serie basada en el libro homónimo del periodista Nacho Carretero.
El exnarco Oubiña reclamó 1,5 millones de euros de indemnización a estas tres empresas al considerar que vulneraron el derecho a la intimidad.
El abogado del exnarcotraficante gallego defendió que la producción relata a Oubiña «como una persona capaz de quitarle la vida a otra, violento, machista, traficante de cocaína, impotente, vicioso, infiel, arrebatado, mal padre, mal esposo, bruto, necio, vengativo, maltratador de mujeres, ignorante o mafioso”. La jurisprudencia recuerda que aunque se trata de «un personaje de proyección pública», la emisión de esta escena concreta en la que aparece junto a su mujer «se trata de su parte personal e íntima«.
La Audiencia Provincial condenó a las empresas audiovisuales a retirar de la serie esa escena y suprimir sus imágenes de todas las plataformas, además de imponer el pago de una indemnización conjunta de 15.000 euros.
En las próximas semanas el Alto Tribunal determinará si las tres empresas audiovisuales involucradas están obligadas a retirar la escena introductoria de la serie y a asumir la compensación o, por el contrario, prima la libertad creativa.













