La Agencia EFE elevó el ejercicio pasado sus pérdidas hasta los 14 millones de euros. Es un agujero superior en 5 millones al del año 2021.
Y eso que sus ingresos repuntaron un 1%, hasta los 86,5 millones de euros. La mayor parte de su cifra de negocios procede directamente del Estado en concepto de compensación por servicio público, partida que fue de 53,9 millones de euros en 2022 (la misma que en 2021).
El resto de los ingresos -30 millones de euros- proceden de la actividad comercial de la agencia, que aumentó un 4% el año pasado. La mayor parte la aporta el apartado Texto, que supuso 8,2 millones de euros para sus clientes en España y otros 4,7 millones para los internacionales. Se aprecia un repunte de la actividad en Vídeo, que ya supone 4,1 millones de euros de ingresos, un 7,5% más. Por contra, hubo ligeras caídas en los contenidos económicos y los reportajes.
En general, el mercado exterior se comportó mejor que el nacional. Los clientes extranjeros de EFE aportaron 9,4 millones de euros, un 12% más; gracias sobre todo a la actividad en Norteamérica y Centroamérica, que es el principal mercado exterior para la empresa pública.
La empresa pública eleva sus pérdidas a los 14 millones de euros debido al aumento de sueldos en una plantilla cada vez más envejecida.
En el capítulo de costes, EFE elevó la partida de sueldos un 3,5%, hasta los 69 millones de euros. Y eso que la plantilla quedó estancada en los 1.124 empleados a cierre del pasado ejercicio. La agencia explica que el aumento de esta partida se debe a la revisión salarial colectiva de su plantilla, por la que en 2022 el sueldo medio en España fue de 59.300 euros, 2.000 euros más que hace un año. Además, la plantilla está más envejecida, con una media de 52,2 años (51,98 en 2021).
También ha influido en el incremento de costes de personal, el número de empleados en el extranjero (10 más que hace un año) -con un mayor salario- y el efecto negativo de las divisas.
Deterioro de su participación en EPA
Además del aumento de los costes de personal, también contribuyó al aumento de los números rojos, un gasto financiero de 3 millones de euros, que se explica por el deterioro de su participación en European Pressphoto Agency (EPA).
Otros gastos relevantes de la empresa pública son los alquileres de sede (5 millones de euros) y los colaboradores y corresponsales (6,3 millones). También ha habido un incremento de costes de viajes por las coberturas informativas en el extranjero, como fue el Mundial de Fútbol.
Para revertir la complicada situación en la que se encuentra, EFE ha diseñado un nuevo Plan de Negocio para los próximos cinco años, pendiente todavía de ser aprobado por el Gobierno. Esa hoja de ruta -que pasa entre otros objetivos por aumentar su expansión internacional- debería equilibrar las cuentas de la agencia a medio plazo, según expresan desde EFE.













