La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), junto a FSC-CCOO, FESMC-UGT y la Confederación Intersindical Galega (CIG), han iniciado ya las negociaciones del VII Convenio Colectivo Estatal del Sector de Prensa Diaria con la patronal Asociación de Medios de Información (AMI).
La primera de las reuniones se celebró el pasado día 26 de enero y como establece el Estatuto de los Trabajadores contó con la asistencia de las partes más representativas del sector de la prensa diaria nacional, en este caso FeSP, CCOO y UGT.
A pesar de que en este encuentro previo tan solo se ha llevado a cabo una primera toma de contacto de la comisión negociadora y una presentación de la propuesta conjunta de las diferentes plataformas, según ha podido conocer este medio, las expectativas en lo que respecta a la mejora de algunas condiciones esenciales de las plantillas no son demasiado elevadas.
Cabe recordar que el Convenio Colectivo Estatal del Sector de Prensa Diaria afecta a aquellas empresas editoras de diarios -tanto con publicación en papel como en digital- y a las agencias de noticias que no tienen un convenio propio y que, además, las condiciones que se regulan en el documento son las mínimas que pueden aplicar a sus trabajadores.
El teletrabajo
Teniendo en cuenta que el sexto Convenio fue firmado el 19 de agosto de 2019 es probable que las condiciones que regulaban hasta el pasado 31 de diciembre el mencionado en el BOE como “trabajo a distancia” se vean alteradas a causa de la crisis sanitaria y el auge del teletrabajo.
Y es que, en la anterior resolución algunas de las exigencias al respecto pasaban porque el acuerdo en el que se estableciese el trabajo a distancia “se formalizara por escrito”, que el empleado recibiese “la retribución total establecida conforme a su grupo profesional y funciones” o que “la dotación de medios necesarios” corriese “por cuenta de la empresa”.
Sin embargo, y a pesar de que puedan parecer condiciones básicas, durante los dos últimos años, a causa del frenético ritmo de la pandemia, un elevado número de periodistas consultados por este medio han visto reducidos sus sueldos, han trabajado con equipos personales y no han formalizado por escrito su condición de trabajador “a distancia”.
Posible negativa a un incremento salarial
Si en 2019 uno de los aspectos más destacados del nuevo Convenio era el incremento salarial, fijado en un 2% anual al nivel salarial más bajo, en esta ocasión es más que probable que no se produzca tal ascenso, según apuntan fuentes conocedoras.

Por otra parte, tal y como publicó este medio, hace tres años desaparecía el nivel salarial más bajo, el número 7 (mozo y limpiador) y pasaba a integrarse en el 6 (auxiliar administrativo, recepcionista, telefonista, portero, vigilante, ordenanza, chófer, conductor, operador de cierre, ayudante de impresión y almacenero) por no alcanzar el salario mínimo interprofesional. En este caso el último de los grupos no corre peligro de desaparecer debido a que permanece por encima del actual SMI.
Por último, es probable que se recupere una antigua trifulca en las nuevas reuniones. En 2019 los sindicatos solicitaron firmemente la desaparición de las categorías de auxiliar y ayudante de redacción, porque, según explicaban fuentes sindicales a DIRCOMFIDENCIAL, en las redacciones ninguna persona cuyo trabajo consista en ayudar a otra a realizar su trabajo de periodista y se trataría de una práctica «claramente ilegal para pagar salarios más bajos».











