Unidad Editorial registró el año pasado un beneficio neto de 10,2 millones de euros, según las cuentas económicas depositadas en el Registro Mercantil. Es una cifra prácticamente idéntica a la de 2023 (10,4 millones de euros).
Y eso que los ingresos bajaron casi un 4%, hasta quedarse en los 217 millones de euros, como ya informó hace algunas semanas su matriz italiana RCS.
De esos ingresos totales, la publicidad aportó 109 millones de euros, un 3,6% menos que en 2023. Hay que recordar que la editora ha renovado su equipo comercial este año y ha situado al frente a Rafael Serrahima, como ya adelantó este medio.
La venta de ejemplares también redujo su contribución (-3%), con 69 millones de euros. Y hay un tercer epígrafe denominado Ingresos editoriales diversos y otros, que fueron de 38 millones de euros el año pasado (-6%).
La caída de los ingresos más tradicionales de Unidad Editorial se han visto en parte compensados por las suscripciones digitales, aunque la editora no desglosa la cifra que aporta esta línea de negocio. Lo que sí menciona es que acabaron el ejercicio con 163.000 suscriptores digitales en el caso de El Mundo, y 110.000 para Expansión. Los ingresos digitales ya suponen un 41,4% del total del grupo.
La política de contención de costes permite sostener sus ganancias pese a un retroceso de casi un 4% en los ingresos del 2024.
Lo que también queda reflejado en la memoria económica de la editora es el mantenimiento de la política de ahorro de costes. Los de personal bajaron un 3,6%, hasta los 66 millones de euros, con una plantilla de 1.048 empleados a cierre del 2024 (16 menos que un año antes).
También bajó el consumo de papel, que se quedó en los 6,2 millones de euros (-24%).












