Un plan B para un negocio fallido. El periódico que Prensa Ibérica lanzará en el último trimestre de este año junto a Fernando Garea habría sido, según fuentes conocedoras, la estrategia posterior a unas reñidas negociaciones a través de las cuales el grupo editor propiedad de Javier Moll habría perseguido comprar Unidad Editorial.
Fuentes cercanas a la operación han confirmado a DIRCOMFIDENCIAL que las conversaciones, que habrían llegado a estar “muy avanzadas”, se alargaron “durante seis semanas” y se produjeron con la intermediación del banco de inversión independiente AZ Capital.
Según las mismas voces, en el caso de Prensa Ibérica el timón de los mencionados diálogos estuvo en manos de Carmelo Calvo Ridruejo, el director de Relaciones Institucionales de la editora y hombre de confianza de Moll e Irene Lanzaco, secretaria del consejo del grupo y ex secretaria del Consejo de Administración y directora de la Asesoría Jurídica de Unidad Editorial.
Pero, pese al firme intento de compra de los de Moll y el constante flujo comunicativo entre Prensa Ibérica y RCS MediaGroup (propietario de Unidad Editorial), “las negociaciones se frustraron” y no se produjo acuerdo con los italianos.
Fue entonces cuando desde la editora decidieron embarcarse en un nuevo proyecto, y como ya informamos desde este medio, la compañía ambicionaba desde hacía tiempo ganar presencia en Madrid al tratarse de uno de los escasos lugares de España en los que no contaba con cabecera propia.
Avances en el proyecto de Garea
Si bien las últimas noticias del proyecto apuntaban a que el equipo se encontraba en proceso de análisis de sus necesidades de cara a contactar a los profesionales que querrían para esta nueva cabecera, fuentes consultadas han asegurado que Fernando Garea ya tendría a varias personas apalabradas para su diario.
Entre los fichajes que se prevén a corto plazo se encontrarían el de Antonio Sanchidrián Díaz, actual redactor jefe de actualidad en Vozpópuli; y Ana Cabanillas, quien anunciaba el pasado mes de junio su disponibilidad profesional tras zanjar su relación laboral con La Política Online España, donde ha trabajado como responsable de redacción durante dos años.
La periodista comunicaba a través de su cuenta de Twitter que el lanzamiento del medio en la antesala de una pandemia “no puso las cosas fáciles”, por lo que todo el equipo de la redacción de la edición española del diario había abandonado su puesto.
Por el momento habrá que esperar para conocer a los rostros que oficialmente ocuparán una silla en la redacción del número 4 de la calle de Pedro Muñoz Seca, donde según afirmaron a este medio se encontrará el motor de trabajo del todavía embrión de la editora.












