Hace diez años, la prensa superaba los 2.200 millones de euros de ingresos en España. En 2019, la facturación de los periódicos estuvo por debajo de los 1.000 millones. La reducción del sector a la mitad en apenas una década se debe fundamentalmente a los cambios en los hábitos de consumo de los lectores, lo que ha lastrado los ingresos por venta de ejemplares y también por publicidad. A ese elemento se sumó el año pasado la pandemia, que se ha cebado especialmente con la prensa tradicional.
Según los cálculos realizados por DIRCOMFIDENCIAL, los cinco grandes periódicos generalistas españoles con versión en papel ingresaron 100 millones de euros menos en 2020 que en el ejercicio anterior. No todo este retroceso es imputable a la pandemia (la tendencia ya era muy negativa en los últimos años), pero sí ha afectado en gran medida.
Entre los medios analizados -El País, El Mundo, ABC, La Vanguardia y El Periódico-, la facturación conjunta fue de 318 millones de euros el año pasado, un 23% menos que en 2019. Ninguno de estos periódicos factura ya más de 100 millones de euros, cifra que hace años rebasaban muchos de ellos sin problemas.
Mientras que los ingresos de los cinco grandes medios generalistas se desplomaron un 23% de media el año pasado, los nativos digitales registraron récord de beneficios.
El que más se acerca a esa cantidad es El País, que tuvo unos ingresos de 97,2 millones de euros, un 24% menos. De esa cifra, 52 millones de euros proceden de la publicidad (-27%) y 36 millones de la venta de ejemplares (-7%). Según OJD, la cabecera de Prisa tuvo una difusión media el año pasado de 79.622 ejemplares diarios, un 28% menos.
En el caso de El Mundo, su cifra de negocios fue en 2020 de 46,5 millones de euros, lo que implica un descenso interanual del 29%. La procedencia de estos ingresos está bastante equilibrada: 22 millones de euros son en concepto de venta de ejemplares (-25%) y otros 24 millones por la publicidad (-32%).
El impacto negativo en ABC fue menor. Perdió un 15% de sus ingresos hasta quedarse en los 76 millones de euros. En su caso, la difusión del periódico descendió un 18% y tocó suelo en 55.000 ejemplares diarios.
En cuanto a la prensa editada en Cataluña, La Vanguardia facturó 16 millones de euros menos en 2020 respecto a un año antes. Y es que pasó de los 84 millones de euros de ingresos en 2019 hasta los 68 millones el año pasado. Es una caída del 19%.
Su gran competencia es El Periódico, que fue la cabecera que más sufrió el año pasado. Sus ingresos se desplomaron un 32%, al quedarse en los 29 millones de euros. El principal motivo de este descenso fue el hundimiento de la publicidad, que apenas proporcionó 17 millones de euros en 2020, un 37% menos. Más contenido fue el descenso por la venta de ejemplares, con los que el diario de Prensa Ibérica obtuvo 10 millones de euros, un 26% menos.
Pese a los fuertes descensos registrados en los ingresos de los principales periódicos generalistas con versión impresa, lo cierto es que las plantillas permanecieron bastante estables. Aunque, eso sí, todas las cabeceras recurrieron a ERTEs para amortiguar los embates de la crisis.
El comportamiento de los nativos digitales generalistas fue muy diferente, pese a que la pandemia también afectó a los presupuestos publicitarios en el entorno online. Por ejemplo, El Confidencial facturó 21 millones de euros el año pasado, solo un 3% menos que en el ejercicio anterior, pero obtuvo un beneficio récord de 4,3 millones de euros. eldiario.es, por su parte, disparó un 40% sus ingresos hasta los 9,6 millones de euros y multiplicó por diez su beneficio.
De igual modo, OKDiario logró repartir por primera vez dividendos tras ganar más de 700.000 euros y aumentar un 8% sus ingresos, hasta los 8,3 millones de euros. Situación similar a la que vivió El Español, que más que duplicó sus beneficios hasta los 1,1 millones de euros.













