Radiotelevisión Española (RTVE) vuelve a estar en el punto de mira de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por los patrocinios. El organismo regulador ha abierto esta vez una investigación a la corporación pública por la emisión de sus patrocinios de las Campanadas de fin de año.
En las última retransmisión, presentada por Ramón García, Ana Mena y Jenni Hermoso, Televisión Española ofreció distintos spots publicitarios, supuestamente amparada por Ley General de Comunicación Audiovisual (Ley 13/2022), que contempla excepciones a la prohibición de la publicidad en la radiotelevisión pública, vigente desde 2010.
La normativa autoriza la emisión de programas y retransmisiones deportivas y culturales con contrato de patrocinio u otras formas de comunicación comercial, que se enmarquen dentro de «la misión de servicio público de la Corporación y limitados a la financiación de su adquisición o producción”.
RTVE emitió aquella noche anuncios de Repsol y Renfe, bajo la fórmula del patrocinio cultural.
Bajo el marco del «patrocinio cultural», TVE emitió un anuncio de Repsol, creado por agencia DDB, y de Renfe, por Sra. Rushmore, para dar la bienvenida al 2024. Competencia no especifica en su expediente sancionador cuál es el objeto concreto de investigación, si se ha iniciado a instancia de parte o de oficio, ni los indicios que le han llevado a poner en tela de juicio a la televisión pública.
El regulador se limita a indicar que está analizando un «presunto incumplimiento» del artículo 128.3 de la Ley que señala que el patrocinio debe incluir el nombre, logotipo o cualquier símbolo identificativo, no afectar al contenido del programa de manera que se vea afectada la responsabilidad editorial, y que no debe incitar «directamente» a la compra o arrendamiento de bienes o servicios.
Grand Prix
La reapertura de determinadas formas de publicidad en RTVE supone un leve estímulo comercial, aunque no exento de polémica. Competencia abre esta investigación pocos días después de ratificar una multa de 405.000 euros a la corporación por el patrocinio de Interporc en el Grand Prix.
El programa, también presentado por Ramón García, organizó una prueba que consistía en preparar el mayor número de bocadillos de jamón posible en 60 segundos, con el que el pueblo ganador obtenía 5.000 euros. El organismo, respaldando a la asociación de televisiones comerciales UTECA, considera que esa prueba no contaba con los requisitos legales para ser considerado patrocinio cultural y lo calificó de «infracción grave«.













