Las incertidumbres crecientes del escenario global impulsan cada vez más el negocio de información profesional de la editora de The Wall Street Journal. En particular el de Risk & Compliance, publicación centrada en abordar la complejidad regulatoria que completó el periodo con 92 millones de dólares tras aumentar un 21% su facturación. Esa mejora está muy por encima del 7% de Dow Jones o el 1% de su matriz News Corp.
En la facturación de esa revista ya se registra la repercusión positiva de las recientes adquisiciones de Dragonfly Intelligence y Oxford Analytica. Ambos servicios aportan análisis y evaluación de riesgos geopolíticos a empresas, y fueron comprados por Dow Jones en marzo.
La otra pata de ese negocio la aportan Dow Jones Energy y OPIS con sus servicios de información en tiempo real de precios de gasolina, diésel o productos petroquímicos y el análisis de los mercados energéticos globales. Su negocio se incrementó en un 12% en el contexto de tensiones internacionales que inciden sobre ese sector.
Aunque la información para profesionales aporta proporcionalmente poco respecto al negocio global de 2.109 millones de dólares de News Corp en el trimestre de referencia, su concurso impulsa la rentabilidad del conglomerado en general y de su editora en particular. Dow Jones cerró el periodo con un 7% más de ingresos y su beneficio operativo se elevó en un 10%.
Esas cifras registran igualmente la tendencia positiva de The Wall Street Journal, que superó los 4,5 millones de suscripciones. De ellas el 91% son digitales, cuya cifra absoluta aumentó en un 9% entre abril y junio. Mientras tanto la publicidad repuntó un 2%, pero gracias a la inesperada tracción de la impresa frente a un trimestre peor de lo esperado en la digital.
Si Dow Jones sigue aportando las mejores noticias para su matriz News Corp, la división News Media continúa en retroceso. Los medios británicos y australianos agrupados en ella junto con el New York Post generaron un 4% menos de ingresos que sobre todo se debe al golpe de la publicidad impresa en Australia.
Ese impacto se debe a que en esa división los ingresos digitales siguen ganando terreno lentamente y a cierre de cuentas en junio suponían el 38% del total. Por tanto la dependencia de la circulación en papel sigue siendo elevada mientras los anunciantes cada vez desechan más el formato a favor de soportes digitales.












