Las grandes cadenas de televisión están acelerando su diversificación ante la caída del mercado publicitario tradicional en el sector audiovisual. El objetivo es que no les pase como a la prensa, a la que arrasó la crisis publicitaria, por lo que tuvieron que hacer grandes recortes.
En el caso de Atresmedia y Mediaset, la realidad es que la inmensa mayoría de sus ingresos todavía proceden de la publicidad lineal, aunque su peso en la cuenta de resultados va disminuyendo poco a poco.
El capítulo de ingresos ajenos a la publicidad offline llegó a los 183 millones de euros en la división audiovisual de Atresmedia. Representa el 20% de la facturación total, tras registrar un crecimiento interanual del 31%. Contrasta con la evolución de la publicidad, que descendió el año pasado un 5,8%, hasta los 781 millones de euros.
En esa parte de otros ingresos, lo que más pesa es la de producción y distribución de contenidos. Aportó 96 millones de euros el año pasado, un 65% más que en 2018. Aquí se incluye la producción y venta nacional e internacional de series (Atresmedia Studios), la oferta de vídeo bajo demanda de pago (Atresplayer Premium), la producción y distribución de canales para plataformas de pago en mercados de Europa y América (Atresmedia Internacional), así como la actividad cinematográfica del grupo (Atresmedia Cine). Durante 2019, Atresmedia ha producido la película nominada a los Oscar Klaus o El Embarcadero, producida para Movistar+; entre otros muchos contenidos.
La publicidad digital audiovisual, por su parte, produjo para Atresmedia 47 millones de euros, un 6,5% más. En este campo, Atresmedia Digital superó en diciembre de 2019 los 26 millones de usuarios únicos y su plataforma de vídeo online, Atresplayer, ha conseguido 2,3 millones, según Comscore. Alcanza, además los 7,5 millones de usuarios registrados. Y desde el mes de septiembre se relanzó la opción de pago Atresplayer, que ya tiene 125.000 suscriptores.
En el ámbito de la publicidad digital, desde este año Atresmedia ha empezado a ofrecer a los anunciantes productos audiovisuales convergentes con la televisión tradicional, como campañas de Adressable TV o de Cross Device entre la televisión y sus soportes.
Existe otro capítulo de ingresos, que incluyen principalmente eventos, licencias y derechos editoriales. Esta línea de negocio aportó 39 millones de euros, un 7% más. Aquí destaca, por ejemplo, el lanzamiento del Escape Room de La casa de papel (tuvo 100.000 visitantes el año pasado). El evento fue desarrollado en conjunto con Fever, participada a su vez por Media for Equity. Otro ejemplo es la edición del libro del programa de Karlos Arguiñano, que ha llegado al millón de ejemplares vendidos.
En una carta del presidente del grupo, José Crehueras, destaca en este sentido «la transformación de Atresmedia hacia un grupo de comunicación multiplataforma en el que el mundo digital y tradicional converjan». Subraya también en el texto «los progresos realizados en la gestión del big data» para «mejorar la experiencia de nuestro público». De hecho, este año Atresmedia puso en marcha el área de Data&Analytics para poder recomendar contenidos en Atresplayer, optimizar la analítica digital y difundir publicidad digital personalizada.
Los ingresos ajenos a la publicidad offline de Atresmedia supusieron el 20% de su facturación del área audiovisual. El capítulo de otros ingresos en el caso de Mediaset representa el 7% de la facturación total.
Mediaset está menos diversificado que su gran rival. En su caso, el capítulo de otros ingresos supuso para la multinacional italiana 69,7 millones de euros, un 16% más que en 2018. Es el 7% del total. La publicidad offline supuso 916 millones de euros, un 4,9% menos.
Aquí se incluye la actividad cinematográfica del grupo, Internet, venta de derechos, servicios al canal del Real Madrid y los ingresos de las suscripciones a Mitele Plus. Esta plataforma de pago de Mediaset ya tiene 124.000 suscriptores.
En el ámbito digital, Mediaset ha lanzado recientemente NIUS, un diario digital de información general; ha adquirido el portal digital deportivo El Desmarque y la página web Uppers, dirigida a un target de público, mayores de 45 años, muy interesante desde el punto de vista comercial digital.
En cuanto a los estrenos de cine, en 2019 hubo dos producidos por Mediaset: Lo dejo cuando quiera y Si yo fuera rico. Los dos títulos estrenados registraron 3,9 millones de espectadores y un box office de 22,8 millones de euros, frente a los 32,3 millones de euros de los cuatro estrenos de 2018.
Según la propia compañía, Mediaset España está inmersa en una transición ordenada para convertirse en un operador audiovisual que, además de su negocio tradicional, aglutine la creación de contenidos, tanto propios como para terceros, así como de adaptación al nuevo entorno digital.
En esta estrategia jugará un papel fundamental Mediterráneo, sociedad que agrupa en una misma estructura organizativa a las productoras de contenidos audiovisuales, cinematográficos y digitales del grupo.













