Hace algo más de dos años quedó fijado el techo de empleos en agencias de publicidad en EEUU, con 228.000 trabajadores.
Desde entonces, esa cifra ha ido encadenando meses de declive con algunas recuperaciones leves, pero en tendencia claramente descendente hasta totalizar los 219.500 de abril de 2025.
Estos datos preliminares de Bureau of Labor Statistics (BLS) recogidos por AdWeek van con un mes de retraso respecto a otras ocupaciones.
Pero el empleo de toda la industria publicitaria en general sí va acorde al momento de publicación del resto de cifras y en mayo había retrocedido un 0,4%, de los 490.700 trabajos en abril a los 488.600 de ese mes.
A pesar de que el dato de las agencias mejora a los registros previos a la pandemia, cuyo final coincidió con un incremento sostenido cada mes de las personas que enrolaban, esta deriva conecta con un periodo de especial incertidumbre entre sus plantillas.
Varios factores confluyen en hacer previsible una caída prolongada de la demanda de profesionales en esas empresas.
Entre ellos está el de la eventual reducción de plantillas por la implementación progresiva de la inteligencia artificial en procesos creativos o de planificación de campañas.
El ya exconsejero delegado de WPP, Mark Read, lo anticipó así en un evento en Londres, pocos días antes de anunciar su dimisión para finales de año en un contexto de crisis para el líder tradicional del sector.
Otro aspecto clave para leer la tendencia en EEUU es la futura combinación entre Omnicom Group (OMG) e Interpublic Group (IPG), los dos gigantes del sector con base en ese país.
Lo previsible es que esa operación genere algún excedente de plantilla que se saldará con salidas voluntarias o despidos, que en todo caso ya se están produciendo en la segunda de esas empresas.
Factores como la implementación de la inteligencia artificial o los despidos previsibles en la fusión entre OMG e IPG dibujan un panorama a la baja.
Por último, la inversión publicitaria en EEUU está muy condicionada por la incertidumbre causada por Donald Trump al utilizar las subidas de aranceles para obtener contraprestaciones con otros países.
Algunas de ellas están de momento paradas, pero sectores como el de la automoción o dispositivos electrónicos están muy expuestos a incrementos de tarifas en importaciones y exportaciones por el diseño de sus cadenas de suministro.
Eso afecta especialmente a las relaciones con China, cuyos gigantes del comercio electrónico Temu y Shein han detenido gran parte de su planificación en plataformas por el impacto en la demanda del posible sobrecoste en sus productos baratos. También sigue sin resolverse la continuidad de TikTok en EEUU, y por tanto los creadores que dependen de esa red social están en un limbo que afecta a las agencias que les contratan.





