A mediados del año que viene verá la luz un nuevo proyecto de OpenAI que pretende aplicar la inteligencia artificial para conectar de forma más eficiente empresas y empleados.
De esa manera, la startup entrará en competencia con LinkedIn, que a su vez está trabajando en soluciones con la misma tecnología para evitar la sobrecarga de perfiles a los reclutadores que buscan candidatos.
Eso se debe precisamente al auge de la inteligencia artificial, cuyo uso ha aligerado de manera significativa la creación de currículos adaptados a diferentes puestos. Tal y como publicaba en junio The New York Times, LinkedIn está gestionando un promedio de 11.000 ofrecimientos por minuto para cubrir algún puesto, un 45% más que el año pasado.
No está claro como OpenAI Jobs Platform, el nombre que ha recibido el nuevo proyecto, va a abordar esta espiral creciente de gestión para los encargados de encontrar empleados idóneos. Esa carga de trabajo supone que cada vez más es la propia inteligencia artificial la que descarta o selecciona currículos sin que muchos profesionales lleguen a ser valorados por otra persona.
Más allá de esos retos, la incursión en el mercado laboral de OpenAI podría generar nuevas fricciones con Microsoft, su principal socio financiero y matriz de LinkedIn. Esa plataforma se ha visto sometida a varias rondas de despidos en los últimos tiempos para acomodarse a circunstancias macroeconómicas cambiantes que influyen en el uso de sus herramientas para buscar trabajadores y su facturación publicitaria.
La creación automatizada de currículos está creando un cuello de botella para muchos profesionales que buscan trabajadores.
Por otro lado, OpenAI también ha anunciado que empezará a ofrecer certificados de conocimiento de inteligencia artificial a través de su iniciativa educativa en línea OpenAI Academy. A finales de este mismo año planea lanzar la primera iteración, con el objetivo de ser un actor clave en la cualificación de profesionales en esa tecnología.
Contará en ese proyecto con Walmart, una de las empresas con mayor plantilla del mundo, y tiene la meta de acreditar los conocimientos de 10 millones de estadounidenses sobre inteligencia artificial para 2030. Ese y otros programas forman parte de un compromiso con la Casa Blanca para expandir el conocimiento de esa tecnología.
OpenAI prepara además su entrada en otros ámbitos. Ya ha anunciado recientemente que trabaja en un navegador y en una red social, pero lo previsto por su consejero delegado Sam Altman es que utilice su tecnología para crear aplicaciones que le permitan competir en otros mercados.












