La supervisión extra que contempla la Directiva de Servicios Digitales (DSA) para grandes plataformas ya afecta a todos los servicios principales de Meta. La Comisión Europea acaba de incluir a WhatsApp en ese grupo, en el que ya estaban Facebook e Instagram, con lo que se convierte en la primera aplicación de mensajería que tendrá que dar cuenta de su operativa de manera más minuciosa en territorio comunitario.
Por ello deberá entregar informes periódicos en los que explique las medidas que está tomando para reducir riesgos sistémicos, como su uso para evitar la difusión de contenido nocivo para menores o que pueda suponer un daño para procesos democráticos. El primero de ellos tendrá que llegar antes de mediados de mayo.
La diferencia respecto a otras plataformas es que esa auditoría está vinculada solo a los canales públicos. WhatsApp lanzó esa esa herramienta en 2023 y la ha convertido en la gran oportunidad de monetizar el servicio a escala. Desde junio del año pasado incluye la posibilidad de promocionar canales para aumentar su visibilidad o habilitar suscripciones para dar acceso a ciertos canales.
La entrada de WhatsApp en esa lista de grandes plataformas bajo vigilancia estricta en Europa era previsible, ya que en febrero del año pasado comunicó que había rozado los 47 millones de usuarios mensuales en el territorio comunitario de media durante el segundo semestre de 2024. El límite mínimo fijado por la DSA para formar parte de ese conjunto es de 45 millones.
Los canales públicos pasan a tener una supervisión más minuciosa en torno a riesgos para menores o procesos democráticos.
Si la plataforma de mensajería de Meta no cumpliera con lo establecido por ese marco legal puede ser objeto de investigación por parte de la Comisión Europea. Y una eventual conclusión negativa de ese proceso podría conllevar una multa de hasta el 6% de los ingresos anuales globales.
Hasta la fecha bajo ese régimen solo se ha impuesto una sanción, de un total de 120 millones de euros a X, tras varias peticiones de información suplementaria a distintas plataformas. En ese caso el Ejecutivo ha puesto sobre la mesa poca transparencia de su negocio publicitario y un modelo engañoso de verificación.










