La editora de TV3 salva aparentemente los muebles el año de la pandemia. Bajo el manto protector de la Generalitat de Cataluña, que aprobó una inyección de liquidez adicional para compensar el impacto económico, la Corporación Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) logró cerrar el ejercicio 2020 con estabilidad presupuestaria y en equilibrio.
Las cuentas de la radiotelevisión catalana aprobadas la semana pasada reflejan una línea de gastos de 301,6 millones de euros, que fueron cubiertos gracias a la intervención de la Generalitat. El gobierno regional realizó una aportación en la recta final del año pasado para equilibrar un agujero de más de 11 millones de euros en el estado patrimonial de TV3 y Catalunya Ràdio.
Las cuentas de la radiotelevisión catalana aprobadas la semana pasada reflejan una línea de gastos de 301,6 millones de euros, que fueron cubiertos gracias a la intervención de la Generalitat.
Según indican desde la CCMA, este equilibrio se alcanzó tras «compensar la desviación de 11,8 millones de euros en ingresos publicitarios, promoción comercial y venta de producciones respecto al ejercicio anterior, con un total de ingresos final de 51,2 millones». Al cierre del tercer trimestre el déficit ascendía a 5,5 millones de euros como consecuencia de esta menor actividad.
La aportación pública ordinaria durante el año 2020 fue de 240,1 millones, además de consignar una transferencia del departamento de Cultura para la producción de obra nueva audiovisual y la inyección extra mencionada. Estas aportaciones, según la CCMA, han permitido «proteger los niveles de inversión en producción asociada, ajena o coproducciones, que arrastran una caída acumulada de la inversión de más del 60 % desde 2010, con la consiguiente afectación en el sector audiovisual independiente».
No obstante, el resultado contable presenta unas pérdidas operativas de 3,6 millones de euros, que la corporación atribuye «a la obligación contable de imputación y aprovisionamiento de gastos, algunos de ellos con carácter plurianual». A este respecto, lamenta la falta de un «marco de financiación estable para los próximos años» y que, en su opinión, limita su capacidad para afrontar retos tan urgentes como la transformación digital o la inversión en contenidos independientes.
Esta situación viene motivada en parte por la pérdida de su fuerza comercial, que en los últimos años ha ido cediendo cuota publicitaria. Tampoco ayuda el conflicto que mantiene desde hace años con Hacienda a cuenta de la deducibilidad del IVA, y que en 2020 supuso un impacto de 3,6 millones de euros. A esta cifra hay que añadir la afectación en la tesorería de 13 millones a causa de los importes no retornados por este concepto, que está en litigio.












