El sector de la prensa aguarda expectante una respuesta favorable del Gobierno a su solicitud de ayudas públicas. La compensación de 15 millones de euros concedida a las televisiones privadas para compensar una parte de sus costes ha sido recibida con una mezcla de recelo y cautela por parte de los editores de diarios y revistas, que en los últimos días han venido insistiendo a Moncloa de la urgencia de contar con líneas de crédito que permitan la continuidad de su actividad.
Las fuentes del sector explican que el Ejecutivo se comprometió a atender las peticiones realizadas desde las distintas asociaciones de prensa, pero urgen a que se establezca el modelo de ayudas lo antes posible. La falta de liquidez está dejando a muchos medios sin recursos para hacer frente a la grave caída de la inversión publicitaria, de 80% en el caso de la prensa.
Según ha podido conocer este medio, la Asociación de Medios de Información (AMI), en la que se agrupan los principales diarios tradicionales, solicitó un paquete económico entre 150 y 200 millones de euros para mitigar el impacto negativo en su actividad. La cifra se calculó en base a las más de 20.000 personas que trabajan en las distintas fases del proceso productivo de la prensa escrita, aunque algunos miembros de la patronal la consideran insuficiente.
No obstante, la cantidad que baraja conceder el Gobierno es sensiblemente inferior a la reclamada por la AMI. Contempla aliviar la situación actual aprobando unas ayudas económicas estimadas en cerca de 85 millones de euros. La propuesta habría sido recibida positivamente por las personas encargadas de representar a la prensa en las negociaciones con Moncloa. El presidente de la patronal, Antonio Fernández-Galiano, manifestó hace unos días en declaraciones a El País que “el sector de medios no es tan grande, y menos el de los periódicos. Si hay voluntad política, tampoco hay que inyectar muchísimo dinero».
Lo que no ha podido concluir este medio es si la subvención, en fase final de estudio y por tanto está sujeta modificaciones, se articulará mediante ayudas directas o medidas complementarias, como aplazar pagos de cuotas de la seguridad social, desbloquear el plan de publicidad institucional o aplicar desgravaciones fiscales del 30% en ingresos publicitarios. Todas ellas reclamadas por la prensa.
También están pendientes de determinar las peticiones planteadas por la radio a través de la Asociación Española de Radiodifusores de España (AERC) que agrupa a Cadena Ser, Onda Cero y Cadena Cope. Razones que explicarían la decisión del Gobierno de atender de forma independiente a cada asociación para establecer un modelo de ayuda simétrico.
Los principales medios ajustan sus plantillas mediante ERTE
Los problemas económicos generados por la crisis han golpeado a los medios, que se han visto forzados a plantear ajustes. En el caso de los cinco principales grupos periodísticos, Prisa, Unidad Editorial, Godó, Vocento y Prensa Ibérica, han planteado ante el Ministerio de Trabajo un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por causas económivas para mitigar el descenso de la inversión publicitaria y las ventas de ejemplares.
En el caso de Prisa la medida afecta tanto al consejo de administración, que ha aprobado una reducción del 20% en su retribución, como a la plantilla, colaboradores, proveedores y suministradores. La dirección del grupo se plantea poner en marcha dos expedientes, uno por un periodo de tres meses para un porcentaje de la plantilla sin actividad en este momento y otro de reducción de jornada hasta diciembre de este año. Este último implicaría una reducción de entre el 10% y 15% de salario y jornada para el resto de trabajadores.
En Unidad Editorial todavía están estudiando la forma de practicar el plan de contingencia y esperan reunirse con los comités de empresa en los próximos días. Por su parte, Vocento planea recortar un 40% el salario y jornada del personal del área de gestión y comercial.
Las medidas de choque esbozadas por el Grupo Godó supondrá una reorganización de la distribución de periódicos, reducción en gastos de publicidad y marketing, rebaja de las tarifas de los colaboradores, ahorros en viajes y dietas.












