Corporación Voz de Galicia entró en pérdidas el pasado ejercicio, con unos números rojos de más de 800.000 euros. La editora gallega no generaba déficit desde el año 2020, cuando perdió 200.000 euros tras el desplome del negocio por la pandemia.
Es cierto que en los últimos años la matriz de La Voz de Galicia ha tenido resultados muy ajustados, con beneficios consolidados de apenas 11.000 euros en 2023 y de 14.000 euros en 2022.
Así pues, la bajada de los ingresos durante el año pasado y efectos contables han provocado que este año la editora arroje unas pérdidas de 826.000 euros, según las cuentas consolidadas de la compañía.
Los ingresos fueron de 55 millones de euros, un 0,8% menos que en el ejercicio de 2023. La venta de ejemplares y la impresión y distribución de prensa produjo 27,8 millones de euros (+1%) y la publicidad de prensa y radio, otros 21,8 millones de euros (-3%). Asimismo, la producción audiovisual aportó 3,9 millones de euros (-9%).
La ligera caída de ingresos y efectos contables están detrás de unos números rojos que han superado los 800.000 euros en 2024.
Mientras tanto, el grupo gallego mantuvo una política de contención de costes, que se dejó notar sobre todo en los aprovisionamientos, gracias a la reducción de gastos como el de papel.
El resultado de explotación fue positivo en 64.000 euros (frente a los 585.000 euros de 2023).
Aparte de la bajada de ingresos, Corporación Voz de Galicia se anotó un deterioro por la amortización del fondo de comercio, lo que en último término le llevo a perder más de 800.000 euros el año pasado. Sin este efecto contable, el beneficio de explotación habría sido de 1,4 millones de euros. Desde la compañía precisan que esta amortización -vigente desde 2016- finalizará en 2025.
El patrimonio neto del grupo se ha incrementado en un millón de euros, hasta los 24,1 millones de euros y mantiene una tesorería e inversiones líquidas a corto plazo de 9,5 millones de euros (también superiores a los del cierre anterior). La deuda con entidades de crédito continúa bajando y su saldo al cierre del ejercicio es de 4,5 millones de euros, con una reducción de 0,6 millones de euros, con lo que la editora dispone de una tesorería neta positiva de 5 millones de euros.
La entrada en números rojos coincide con el fallecimiento el año pasado de Santiago Rey Fernández-Latorre, que era el propietario único de Corporación Voz de Galicia, así como presidente y editor de La Voz de Galicia, la filial más importante del grupo con 143 años de historia. La cabecera aporta además la gran mayoría de los ingresos del grupo (41 millones de euros en 2024).
Además de este periódico referencia, el grupo tiene otros activos dedicados a la impresión y distribución de prensa, producción audiovisual y radiodifusión, demoscopia o comercializadoras de publicidad. También edita La Voz de Asturias. En total, el grupo tiene más de 600 empleados.
Cambios en la cúpula directiva
Desde el año pasado, el socio único de Corporación Voz de Galicia es la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre. La semana pasada, la entidad decidió nombrar al periodista Rubén Santamarta como director de La Voz, cabecera en la que lleva toda su carrera profesional. Sustituye a un histórico de la casa, Xosé Luís Vilela, que ha estado al frente del periódico los últimos 19 años.

El propio Xosé Luís Vilela ocupará a partir de ahora la dirección de la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, puesto que desempeñaba José Francisco Sánchez, que continuará como patrono, pero dedicado a tiempo completo a la docencia e investigación en la universidad.











