El fabricante de reproductores de vídeo bajo demanda y agregador Roku ha apostado por entrar en la competencia del streaming desafiando las tendencias actuales. Acaba de lanzar un servicio llamado Howdy, que no tiene anuncios y por 2,99 dólares al mes da acceso inicial a alrededor de 10.000 horas de contenido propio y de terceros.
Lo llamativo del producto es que precisamente aparece en un contexto en el que los actores del sector están elevando sus precios para sus versiones sin anuncios a la vez que potencian las que los incluyen con la mayor escala posible, todo ello en un contexto de auge de los servicios financiados exclusivamente con publicidad. Según la compañía, esas tendencias conforman un hueco en el mercado que pretende ocupar con Howdy.
El objetivo es atraer a usuarios sensibles al precio que quieran evitar anuncios y consolidarla como un complemento adecuado a opciones mayoritarias consolidadas como Netflix o Disney+. Tal y como indicaba recientemente un portavoz de Roku a AdWeek, «tenemos el pulso del ecosistema del streaming y vimos que no hay otro servicio con ese precio que sirviera una experiencia sin interrupciones».
Su cuota mensual es la misma que la de Prime Video para quienes desean no ver publicidad. Sin embargo esos usuarios antes han tenido que desembolsar los 14,99 dólares al mes o los 139 al año que les dan acceso al servicio, de modo que Howdy pasa a ser la oferta más barata sin anuncios.
La compañía ve en ese servicio «un paso natural» para hacer «mejor televisión para todo el mundo», pero «asequible y accesible. Roku estaba presente a principios de este año en más de 90 millones de hogares de una veintena de mercados con sus dispositivos, y ve la oportunidad de incrementar los ingresos que generan esos clientes gracias a Howdy.
Además el movimiento supone una nueva oportunidad de monetización de contenidos para sus tenedores de derechos. De partida Howdy arranca con catálogo de Warner Bros. Discovery, LionsGate o FilmRise, y Roku espera ampliar con el tiempo el número de socios.
Ese nombre surge como homenaje a un saludo que el consejero delegado de Roku Anthony Wood suele usar. Él fundó la compañía en 2002 bajo la premisa de que serviría como agregador de servicios de terceros en forma de canales. Desde entonces ha lanzado varias generaciones de dispositivos y también empezó a fabricar televisores inteligentes en 2014, además de lanzar su propio canal en 2017 en EEUU con contenido licenciado.






